Opinión

¿Por qué el rechazo a Greta Thunberg?

Greta Thunberg, como todos sabemos, es una adolescente sueca que ha logrado movilizar a millones de personas en el mundo entero en defensa de nuestro planeta. Su postura debería suscitar reacciones de entusiasmo, alegría, respaldo y compromiso, lo cual ocurre, pero, en paralelo, crece una corriente de adultos que expresan un odio desenfrenado contra lo que esta joven representa. Esto puede verse, de forma patética, en las redes sociales.

El lunes 23 de setiembre, por ejemplo, luego de la participación de Greta Thunberg en la Cumbre de Acción por el Clima de las Naciones Unidas, donde en un emotivo discurso denunció a los líderes mundiales por no hacer lo suficiente para enfrentar la crisis climática, el presidente Donald Trump compartió su discurso en Twitter y dijo, de manera sarcástica: «Parece una niña muy feliz que espera un futuro brillante y maravilloso. ¡Qué lindo ver esto!». El cinismo y la falta de sensibilidad de Trump no sorprenden, en realidad, como no sorprende la reacción de quienes ven en ella un peligro. La claridad de su mensaje y su determinación molestan demasiado a quienes defienden los principios sobre los cuales se ha construido el capitalismo salvaje, que está colocando a nuestro planeta en una verdadera situación de peligro. En la ONU dijo, visiblemente afectada: «La gente está sufriendo, la gente está muriendo, ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva y de lo único que se puede hablar es de dinero y cuentos de hadas del crecimiento económico eterno».

Greta Thunberg empezó su lucha cuando tenía 15 años. En agosto de 2018 empezó una huelga y se sentó frente al parlamento sueco con un pequeño letrero  que decía “Skolstrejk för klimatet” (Huelga escolar por el clima). Greta había decidido no ir a la escuela para protestar por el cambio climático. Su postura contrastó con la impasividad de parlamentarios, autoridades de gobierno y transeúntes, quienes pasaban delante de ella y no la miraban o le hacían poco caso. Sin embargo, su persistencia llamó la atención y, poco a poco, esta adolescente logró el apoyo de miles de jóvenes en el mundo entero quienes, inspirados por su lucha, empezaron a protestar como ella. Masivas huelgas globales convocadas por Greta se han llevado a cabo en el mundo entero y el viernes 27 de setiembre hubo la quinta, con participación de cientos de miles de personas en las calles de Estados Unidos, América Latina, Europa, Australia y otros países de Asia y del Pacífico.

Pero ¿cómo ha logrado esta frágil niña de trenzas movilizar a tanta gente por una causa tan justa? Greta nunca fue como los otros niños. Su madre, Malena Ernman, es una de las cantantes de ópera más famosas de Suecia. Su padre, Svante Thunberg, es actor y autor (llamado así por Svante August Arrhenius, el científico ganador del premio Nobel quien en 1896 calculó por primera vez cómo las emisiones de dióxido de carbono podrían provocar el efecto invernadero). Greta siempre fue excepcionalmente brillante. Hace cuatro años le diagnosticaron Asperger. Ella misma ha contado que esta condición le ha permitido enfocarse de lleno en un tema de su absoluto interés, sin distracciones y con enorme determinación. Es esta condición, precisamente, lo que la ha impulsado a convertirse en lideresa de un movimiento mundial sin paralelo en la historia. Su presencia remueve conciencias y se hace incómoda para muchos. Es una voz que se alza por encima de intereses transnacionales que no quisieran hablar de la necesidad de reducir ganancias e invertir en un mundo más limpio. Los Trumps, Bolsonaros y demás autócratas con ínfulas de demócratas necesitan aplastar este esfuerzo. Quizás las jóvenes generaciones, que son las que más van a sufrir por el cambio climático y sus consecuencias en nuestro planeta, logren frenar esta locura en la que se ha convertido el desarrollo desmedido y el mal llamado progreso. A Greta Thunberg debemos darle las gracias por haber echado a andar esta bola de nieve que va creciendo desde su hermoso país hacia el resto del mundo.

Inés Scudellari.
Comunicadora social. Fue directora de la Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Oficial a cargo del Centro de Información de las Naciones Unidas en Perú, Oficial de Prensa y Asuntos Públicos de la Embajada Británica en Perú, docente de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Coordinadora de Imagen y Comunicación de la Universidad del Pacífico, Gerente de Información de Unión Radio y Jefa de Información de RCTV, en Venezuela, entre otras responsabilidades.

1 comment on “¿Por qué el rechazo a Greta Thunberg?

  1. Completamente de acuerdo con Inés, es momento de tomar consciencia de lo que significa el cambio climático y sus consecuencias.

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