David Montoya Opinión

La descentralización, lo pendiente

El ex ministro Piero Gezzi en su última intervención en Hacer Perú llama la atención sobre el abandono que tiene la regionalización, que se planteó en su diseño original para acercar el Estado al ciudadano. Gezzi señala que este planteamiento sigue vigente, aunque se cometieron errores, señalando que esta reforma se inició desde la capital y se implementó al “porrazo”, se transfirieron competencias formales sin capacidades. Plantea, que hacer que funcione la descentralización no pasa por hacer capacitaciones, ni encargar una gran consultoría para fortalecer a los gobiernos subnacionales, tampoco por transferirles presupuesto sin darle capacidades al mismo tiempo. Pero, que si pasa por un proceso de acompañamiento y un trabajo en conjunto con los gobiernos subnacionales para fortalecer capacidades y fortalecerlas, y el gobierno nacional aprendería de los cuellos de botella y realizaría los cambios que se necesitan.

Gezzi está planteando que se fortalezcan las relaciones intergubernamentales o la articulación intergubernamental, sin embargo, el problema de la reforma descentralista es más amplio que eso y es un tema para la agenda parlamentaria de los candidatos que quieren ser congresistas en enero de 2020.

La gestión pública del Estado peruano no puede dejar de lado el enfoque territorial para la gobernanza y no puede obviar la reforma descentralista, que sigue pendiente en su resolución o su continuidad. Hace 17 años cuando se aprueba esta reforma es en tránsito hacia alcanzar el desarrollo integral del país. El arreglo institucional transitorio fueron los gobiernos departamentales o gobiernos regionales, pero el tránsito era arribar hacia la regionalización.


Diecisiete años después, el modelo se encuentra paralizado y asumimos como normal la existencia de 27 gobiernos regionales. En el departamento de Lima conviven 3 gobiernos regionales (Lima, el Callao y Lima Provincias). Además, en este tiempo, sólo con leyes nacionales o decretos supremos se han centralizado competencias que fueron otorgadas a los gobiernos subnacionales al amparo de Leyes orgánicas.

Esta reforma descentralista fue producto de un amplio consenso y se gestó en el Congreso de la República entre los años 2001 y 2002. El fujimorismo de Fuerza Popular con el número de congresistas que tuvo dejo pasar la oportunidad de resolver su actual parálisis. Una de las razones por las cuales esta reforma que modifico la estructura del Estado sigue vigente es porque los parlamentos que sucedieron nunca tuvieron una amplia mayoría para modificar la Constitución, a pesar de las críticas que había y hay sobre la descentralización.

La departamentalización se encuentra fortalecida, incluso en contra de los pensadores peruanos (Haya de la Torre, Mariátegui, Víctor Andrés Belaúnde) que desde todas las orillas siempre criticaron una descentralización asentada en los departamentos que sólo eran demarcaciones políticas.


Frente a ello, se han producido diversas formas de articulación intergubernamental (audiencias descentralizadas, GORES, MUNIs) como una forma de ordenar el funcionamiento del Estado, pero en la práctica siempre es una lista de demandas de los gobiernos subnacionales al gobierno central sobre todo en inversión pública y financiamiento de actividades con poca claridad en su cumplimiento.

Hasta los primeros diez años de la reforma descentralista  se hacían por lo menos estudios de cuál sería la mejor forma de abordar el paso siguiente a la regionalización. Una de las razones para que no haya  descentralización fiscal y sólo haya transferencias a los gobiernos regionales, es porque no existen regiones. Así dice el D.L. N°955, Ley de descentralización fiscal: “asignación de los recursos efectivamente recaudados en cada Región”


Varios celebramos la creación del Viceministerio de Gobernanza Territorial el año 2017 porque concentraría las tres Secretarías de la PCM que promueven el enfoque territorial del Estado. Sin embargo, los arreglos institucionales para articular el Estado como los GOREs, MUNIs y las Agencias Regionales de Desarrollo no logran establecer un estado más eficaz y más presente como señala Gezzi. Los avances en cuanto a la Reconstrucción con Cambios en 13 departamentos afectados por el fenómeno del Niño, el cumplimiento de compromisos en Mesa de Diálogo generados por conflictos sociales son una muestra de ello.

Plantearse una articulación intergubernamental donde el Poder Ejecutivo acompañe en todo su proceso a los gobiernos subnacionales, además que le transfiere presupuesto, le permite aprender sobre los arreglos institucionales que se requieren para la escala regional y municipal, es perfectamente posible. Por ejemplo, establecer task force o delivery unit intergubernamentales podrían dar resultados más tangibles en plazos muy cortos.

David Montoya.
Estudios de posgrado en politología, comunicador, con vasta experiencia en la dirección y asesoría en el diseño, formulación y seguimiento de políticas públicas en diversas entidades como la Presidencia del Consejo de Ministros, el Ministerio de la Mujer, la Municipalidad de Lima, el Congreso de la República. Coordinador de Políticas e Incidencia en el Grupo Propuesta Ciudadana. Analista de Coyuntura en el Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) y docente de pregrado y posgrado en la Universidad Cayetano Heredia.

0 comments on “La descentralización, lo pendiente

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: