Inés Scudellari Opinión

La real academia española y la violencia de género

Una noticia de la agencia Europa Press del pasado 17 de diciembre indica que, según una fuente de la Real Academia Española (RAE), el concepto ‘violencia de género’ recién será incorporado en 2026, cuando se publique la 24a edición del Diccionario de la Lengua Española (DLE). El concepto tampoco será incluido en su diccionario digital, el cual se actualiza con mayor frecuencia. En julio pasado, la secretaria de Estado de Igualdad en Funciones, Soledad Murillo, criticaba a la RAE por no querer incluir en el diccionario el término ‘violencia de género’, pero que no tuviera reparo en incorporar otros como ‘Twitter’ o ‘friki’.

Por cierto, el concepto ‘violencia de género’ ya aparece en el Diccionario del Español Jurídico y en el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico, que pertenecen a la RAE, los cuales dan una detallada definición del término. Es por ello extraña la negativa de la RAE de incorporarlo por lo menos en su diccionario digital.

Pero veamos quiénes conforman la RAE, a ver si esa decisión es extraña o simplemente más de lo mismo. El número de académicos de número que ocupan plazas vitalicias son 46, de los cuales solo 8 son mujeres. Estamos seguras de que esos 38 señores académicos jamás han sido acosados, perseguidos en las calles, recibido piropos de mal gusto, rozados intencionalmente en los autobuses públicos, manoseados, golpeados o violados. No tienen idea de lo urgente que es para las mujeres que se visibilice esa violencia de género a fin de empezar a combatirla.

La RAE, como tantas otras instituciones, ha estado marcada por el patriarcado. Fundada en Madrid en 1713, ha contado con 478 académicos de número, de los cuales solo 11 han sido o son mujeres. La primera mujer registrada como académica de número es Carmen Conde Abellán (1907–1996), poetisa, maestra y narradora, quien fue incorporada en 1979. En su discurso de agradecimiento, mencionó la “injusticia literaria” cometida a lo largo de los tiempos al no reconocerse el valor de grandes escritoras de la lengua española. Un antecedente de mujer recnocida por la Real Academia Española es María Isidra Quintina de Guzmán y de la Cerda (1767-1803) quien, en 1784, fue nombrada socia honoraria de la RAE. Sin embargo, luego de pronunciado su discurso, el cual se conserva en los archivos de esa institución, nunca volvió a participar.

Si bien es comprensible que una institución fundada en el siglo XVIII haya estado marcada por el patriarcdo de la época, no se comprende que en pleno siglo XXI continúe manteniéndose posiciones de rechazo a los intentos de muchas mujeres por lograr equidad en la lengua española. Idioma rico, que debe protegerse a todo lugar, el español tiene ciertas dificultades que no pueden negarse, como el masculino genérico, cosa que no sucede en el inglés, por ejemplo. Esta es una discusión, la del lenguaje inclusivo, que de seguro continuará,  a pesar de que la RAE ha afirmado categóricamente que el uso del masculino genérico es lo correcto.

Continuando con la historia de las mujeres que han sido incorporadas como académicas de número de la RAE, como decíamos más arriba, de un total de 478, solo 11 han sido mujeres. Sin contar a María Isidra Quintina de Guzmán y de la Cerda, quien solo fue elegida como socia honoraria, estas son las mujeres académicas de número de la RAE: Carmen Conde Abellán (1979), Elena Quiroga de Abarca (1984), Ana María Matute (1998), Carmen Iglesias (2002), Margarita Salas Falgueras (2003), Soledad Puértolas Villanueva (2010), Inés Fernández-Ordóñez (2011), Carme Riera Guilera (2013), Aurora Egido Martínez (2014), Clara Janés (2016) y Paz Battaner (2017).

Habrá que esperar unos cinco años más para que el término ‘violencia de género’ ingrese al Diccionario de la Lengua Española. El pasar a formar parte de tan importante instrumento lingüístico no garantizará en absoluto que esta violencia desaparzca; tampoco que las sociedades de habla hispana tomen mayor conciencia acerca de las consecuencias nefastas de la violencia de género en la vida de las mujeres. Sin embago, que la RAE acepte este término quizás sirva de argumento formal para combatir a los negacionistas, tan apegados ellos a los dogmas, quienes se erizan con solo escuchar o leer el término género y consideran, por ejemplo, que en realidad son pocas las mujeres violadas en el Perú.

Inés Scudellari.
Comunicadora social. Fue directora de la Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Oficial a cargo del Centro de Información de las Naciones Unidas en Perú, Oficial de Prensa y Asuntos Públicos de la Embajada Británica en Perú, docente de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Coordinadora de Imagen y Comunicación de la Universidad del Pacífico, Gerente de Información de Unión Radio y Jefa de Información de RCTV, en Venezuela, entre otras responsabilidades.

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