Opinión Rosario Vera

La lucha por dejar de ser parias

Los que aun estamos en este mundo y somos nacidos en las décadas de los 60, 70, 80 y 90 de algún modo hemos sido criados con madres y padres machistas, donde la noción del patriarcado no solo partía desde el hogar, sino que estaba socializado e institucionalizado con leyes que discriminaban al género femenino y por ende las excluía de espacios que la sociedad las reservaba para el entorno masculino. Estas acciones no sé si son más dolorosas que la invisibilización histórica, como cuando en los libros de historia del Perú lees sobre la diversas guerras, batallas o enfrentamientos sociales y coincidentemente solo se remarca y dimensiona las acciones de  los varones; por ejemplo Bolivar, solo un pequeño párrafo cuenta el rol de Manuela Saenz, Tupac Amaru II por ahí se muestra un apéndice de Micaela Bastidas, remarcando que era la esposa y un “poquito sobre el apoyo en la gesta emancipadora”, lo que si me produce una sensación de estupor es rememorar a las rabonas, aquellas mujeres que organizaban logísticamente la guerra y estaba responsable de cuidar la vida de los hijos. Ellas no estaban detrás de los batallones, es decir, en el rabo de los hombres, denominación tan despectiva dada con el propósito para ignorar su valiente rol, esas mujeres estaban adelante buscando provisiones, buscando el mejor lugar para acampar, estaban expuestas al mismo peligro, muchas caminaban kilómetros embarazadas y daban a luz en plena guerra; pero la historia las ignoró, las ridiculizó,

En la década de los 60s norte américa tuvo a Martin Luther King un luchador social, un visionario, en sus mítines y discursos comunicaba a sus seguidores sobre sus sueños y  decía: “pasarán solo algunos años cuando negros y blancos estarán sentados en una mesa celebrando el Día de Acción de Gracia”, él no pudo ver que su sueño se hizo realidad porque lo mataron; pero hoy esa escena soñada es una praxis cotidiana. Los humanos en sus complejidades se han encargado históricamente de discriminar y excluir a congéneres de su propia especie, la esclavitud, la religión, la raza, la nacionalidad, el ser mujer, la clase social, la geografía, entre tantas taras. En el Perú, estas exclusiones en muchos casos han sido crueles, participo un testimonio de una señora cuando le aconsejaba que deje de estar recibiendo tanto maltrato de su marido y decida la forma de separase, ella dolida me dijo: ¡ay, señito no es fácil, mire como estoy (señalando su ropa y rostro), no tengo dinero, encima quien vería a mis hijos son ´guaguitas. Además, soy pobre, soy lo que otros nos dicen india, mire mi cara no soy blanquita -con sonrisa irónica- encima mi apellido nos es de familia y soy mujer ¿con todo eso, cree que alguien me dará trabajo?! Sin darse cuenta, de modo intuitivo personifico los imaginarios y rezagos discriminadores de muchos peruanos. Que difícil se hace conquistar cambios, buscar igualdades, pelear por espacios negados, exigir respeto. Años atrás la raza negra lucho en las calles, en las plazas. Hoy toca a las mujeres

Cuando uno toma conciencia de las grandes injusticias que se vivieron y se viven por el hecho de haber nacido mujer y sabe que es momento de decir basta de tanto maltrato, comienza a enfatizar masculinidades negativas, arriesga enfrentarse a varones machistas empoderados no por su capacidad, sino por su género,  entiende que solo siendo activista desde donde uno este, solo así se dará el cambio, que posiblemente no lo disfrutaremos a plenitud; pero dejaremos precedente a generaciones venideras que la igualdad de género pasó por una lucha desde todos los frentes.

María del Rosario Vera del Carpio
Estudió Ciencias de la Comunicaciónen la Universidad Católica de Santa María, asimismo es magíster en Ingeniería Industrial con mención en Marketing por la Universidad Nacional de San Agustín y posee un doctorado en Administración. Actualmente es la Presidenta del Tribunal de Honor de la Universidad Nacional del Altiplano.

0 comments on “La lucha por dejar de ser parias

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: