Inés Scudellari Opinión

Pena de muerte: ¿solución o recurso populista?

El debate sobre la pena de muerte en el Perú es algo recurrente y ahora vuelve a estar sobre el tapete gracias a las declaraciones hechas por el presidente Martín Vizcarra el pasado 8 de marzo, en coincidencia con el Día Internacional de la Mujer. Vizcarra afirmó que debía evaluarse la posibilidad de instaurar en el Perú la pena de muerte para los violadores, y que esto pasaba por un cambio normativo que debía verlo el parlamento. También señaló que debía analizarse “todas las opciones” para frenar la violencia, labor que, según dijo, le correspondía hacer al nuevo Congreso que se instalará en los próximos días.

Sus declaraciones fueron hechas en un contexto particularmente duro pues, días antes, había ocurrido el horrendo crimen de la pequeña Camila, niña de 4 años, quien fue secuestrada, violada y asesinada por un menor de 15 años. Además, entre enero y febrero de este año, en el Perú se han registrado 33 casos de feminicidio, 82 tentativas y 326 desapariciones de mujeres, según cifras de la Defensoría del Pueblo.

No obstante, y a pesar de que ciertos sectores de la población parecieran estar de acuerdo con las declaraciones del presidente de la República, constitucionalistas y especialistas en derecho declararon que una medida así sería inconstitucional. Walter Gutiérrez, Defensor del Pueblo, declaró que la aplicación de la pena de muerte en el Perú llevaría al país a salirse de la Convenición Americana de Derechos Humanos, dejando en una posición muy grave y vulnerable derechos como la vida, la libertad personal, la integridad y la libertad de expresión, entre otros.

Por otra parte, es inexplicable que desde el gobierno se proponga una medida de esta naturaleza, en vez de solicitar al nuevo Congreso, que solo cumplirá funciones por un corto período (16 meses), que trabaje en función de las necesarias reformas judiciales y políticas pendientes. Esto es de sentido común, más aún porque no existe una mayoría legislativa y llegar a consensos sobre cualquier tema será tarea bastante compleja. Además, es tarea del Estado fortalecer los mecanismos para proteger a niños, niñas y adolescentes y brindar una adecuada educación con enfoque de igualdad de género en los colegios, para ir superando la cultura del machismo que impera en nuestro país, a fin de llegar a eliminar este tipo de violencia.

¿Es la pena de muerte una solución a la violencia contra las mujeres y los niños, niñas y adolescentes? ¿Resolvería el problema de fondo, o la propuesta es una medida populista en búsqueda del beneplácito de la población? ¿Fueron bien pensadas las declaraciones del presidente Vizcarra? Pareciera que no, pues al día siguiente de estas declaraciones, parlamentarios electos de cuatro bancadas, quienes se reunieron con el presidente del Consejo de Ministros, Vicente Zevallos, declararon que la pena de muerte para violadores no estaba en la agenda del nuevo Congreso y que tampoco era una propuesta del Gobierno. “El premier ha explicado que fue una propuesta planteada por el presidente [Martín Vizcarra], pero que el consejo a través del sector Justicia es que la propuesta implicaría salir de tratados internacionales, no es la solución a un tema complejo estructural de violencia” … “El primer ministro nos dijo que se han malinterpretado las palabras del presidente, que este gobierno respeta los derechos humanos, pero sobre todo es respetuoso de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de la Constitución, por tanto este es un tema que el Gobierno nos ha precisado que han sacado de contexto las palabras del presidente Vizcarra” (Perú21, 9-3-2020).

Una de las razones por las cuales una gran mayoría de expertos en criminalísitica se oponen a la pena de muerte es porque no está demostrado que sea disuasiva. Además de ello, muchas injusticias se han cometido al aplicarse la pena capital a personas inocentes. Habría que recordar el tirstemente célebre caso del llamado Monstruo de Armendariz, quien fue ejecutado en Lima el 12 de diciembre de 1957, acusado de haber ultrajado y asesinado a un niño de 3 años, encontrado en la Quebrada de Armendáriz, en Barranco, en setiembre de 1954.  A pesar de haber insistido en su inocencia hasta el momento de su ajusticiamiento, Jorge Villanueva Torres fue ejecutado, luego de un cuestionado proceso en el que el único testigo llegó a contradecirse hasta treinta veces.

Por último, para el Perú, país eminentemente católico, es interesante destacar que el 1 de agosto de 2018, por iniciativa del papa Francisco, la iglesia católica modificó su postura respecto de la pena de muerte. Antes de esa fecha, no se excluía la pena de muerte «si esta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas». Sin embargo, de acuerdo con la nueva posición reflejada en el catecismo católico, «la Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona, y se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo».

Lo que el país necesita no es instaurar la pena de muerte para violadores, sino llevar a cabo reformas educativas masivas y profundas que apunten a cambiar la mentalidad patriarcal y machista imperante por una de respeto a las personas, de igualdad de derechos y de deberes compartidos. El machismo y la violencia van de la mano. Una vez que se logre superar lo primero, disminuirá de manera exponencial lo segundo. Evidencia de ello son los bajos índices de violencia contra las mujeres y niños y niñas en países donde la igualdad de género es la característica imperante.

Inés Scudellari.
Comunicadora social. Fue directora de la Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Oficial a cargo del Centro de Información de las Naciones Unidas en Perú, Oficial de Prensa y Asuntos Públicos de la Embajada Británica en Perú, docente de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Coordinadora de Imagen y Comunicación de la Universidad del Pacífico, Gerente de Información de Unión Radio y Jefa de Información de RCTV, en Venezuela, entre otras responsabilidades.

1 comment on “Pena de muerte: ¿solución o recurso populista?

  1. Mirella Malpica

    Excelente trabajo sobre el tema de la violencia de género y la pena de muerte que realmente no es la salida o solución al problema sino se termina de erradicar la cultura patriarcal que a largo de los años ha imperado en el mundo colocando al hombre por encima de la mujer.

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