Luis Otoya Trelles Opinión

No somos cómplices

Ante las reacciones a la campaña publicitaria del Gobierno “NO SEAMOS CÓMPLICES” hay dos refranes que cobran vigencia. El primero: “En publicidad y medicina todo el mundo opina”. El otro y no menos importante: “Para mentir y comer pescado hay que tener mucho cuidado”.

La gente percibe que el Gobierno ha mentido con las cifras de contagios y muertes; ha persistido tercamente en la efectividad de las pruebas rápidas; y en actitud mitómana ha prometido hospitales, camas UCI, respiradores, oxígeno, tablets, que hasta hoy no cumple.  

Las comunicaciones no han sido su fortaleza. Ha desperdiciado cientos de horas en televisión con reiterados mensajes pretendiendo convencernos que las “buenas” iniciativas del Gobierno han fracasado por culpa nuestra.

Como comunicador he sido de los primeros en sugerir que el Gobierno hiciera buen uso de la comunicación, para generar cambios en la actitud de la gente, comprometiéndolos emocionalmente en respetar su vida y la de los demás. Felicito que por fin hayan decidido hacerlo, eso ya es un avance.

Lamentablemente la campaña a pocos días de lanzada viene recibiendo muchas críticas. Quisiera hacer unas reflexiones junto a ustedes que permitan juzgarla mejor. Soy un convencido que detrás de una exitosa campaña hay una gran estrategia; y es ahí donde comienzan mis dudas. El presidente, por su personalidad, debe ser el responsable del enfoque de campaña. Me lo imagino exigiendo a su equipo creativo que ponga especial énfasis en los “culpables” del contagio. No pretendo ser “pincha globos”, pero cuando vi que anunciaba una campaña dirigida a los irresponsables, pensé para qué lo hace si esa gente no va a reaccionar a su invocación. Cuando vi los comerciales y la ironía de las piezas gráficas me pregunté ¿habrán testeado los conceptos de la campaña? ¿por qué nos amenazan de complicidad? ¿por una minoría nos tratan a todos de irresponsables? ¿así van a lograr algo de mí? ¿no nos contagiamos más por las condiciones en que nos transportamos o yendo al mercado? ¿quién nos expone a personas infectadas en las largas colas en bancos para cobrar un bono?

Quizá el presidente pudo escoger un mejor camino para ganarse la emoción de un pueblo solidario, responsable y comprometido que enfrentó junto a él la pandemia, en vez de ningunearlos e involucrarlos en la culpa. También aprovechando su exposición mediática debería reconocer que ha sido muy mezquino por no felicitar con más énfasis, ni agradecer la actitud y esfuerzo de millones de peruanos que, a pesar de quedarse sin empleo y ver afectada su economía, lo apoyaron durante 100 días respetando religiosamente la cuarentena obligatoria.

Felizmente los buenos peruanos tenemos testigos y una coartada para librarnos de semejante acusación para seguir opinando de publicidad y medicina. @luchootoya

Luis Otoya Trelles.
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Columnista del Diario Gestión. Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre, que ahora puedo perseguir mis sueños de contribuir con mi país, por lo que recientemente he decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.

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