Guillermo Ackermann Opinión

Una ciudad para los niños

El Puericultorio Pérez Araníbar ha cumplido, en marzo pasado, 90 años.

Era el invierno de 1927 cuando  Don Augusto Pérez Araníbar, un notable médico arequipeño, voluntario en la Guerra del Pacífico y que ejercía la Presidencia de la Beneficencia Pública de Lima, tuvo un sueño: construir un espacio que se convirtiese en una Ciudad para los Niños más desprotegidos de la capital. Que congregara a los huérfanos que se encontraban repartidos en diferentes hospicios pequeños, que acogiera a los abandonados de las calles y albergara a aquellos cuyos padres no tenían la posibilidad de sostenerlos.

Es así que el 9 de marzo de 1930 se inaugura el Puericultorio Pérez Araníbar convirtiéndose, desde ese momento, en el hogar de niños más grande e importante del continente, reconocido internacionalmente, y que tenía como objetivo, como su propio nombre lo dice, cultivar a los niños, para que sean buenos ciudadanos y cristianos y que reciban lo mismo que cualquier otro niño recibiese en su familia.

Esta maravillosa edificación de inicios del Siglo XX fue construida íntegramente con aportes privados de la sociedad civil, como lo fueron todos los hospitales de la ciudad, los asilos, hospicios que sostenía la Beneficencia de Lima. La ciudad se hacía cargo de sus ciudadanos.

Cientos de niños fueron egresando y reinsertándose en la sociedad, muchos convertidos en profesionales, técnicos, o con algún oficio, listos para enfrentar la vida de manera independiente.

En 1968, al ser confiscadas las beneficencias, empezó un periodo de decadencia, de deterioro sistemático de las instalaciones y la calidad de atención y cuidado se vio mermada consistentemente.

La población de 800 niños se redujo a 200. Cambió la ley convirtiendo al Puericultorio en un centro de acogida residencial solo para niños judicializados. Se cerraron los talleres de especialidades técnicas. Los recursos eran insuficientes e incluso se comenzó a arrendar espacios para ayudar a solventar los gastos. El panorama fue incierto y las noticias siempre estaban enfocadas en aspectos negativos.

En setiembre de 2018 una luz comenzó a encenderse. Una ley promulgada por el congreso restablece la naturaleza y derechos privados de las beneficencias y eso permite que ingrese una nueva gestión, con una visión renovada y con el espíritu de recuperar esta Ciudad para Niños.

El Puericultorio ha presentado un plan maestro planteado en distintas etapas teniendo como hitos el 2022 y el 2030 fecha en que se celebrará su centenario. El corazón ha comenzado a latir nuevamente y la alegría comienza a percibirse en los niños.

Renovación en la formación familiar, humana, educativa, psicológica, religiosa y en valores. Un proceso de capacitación para formadores, un trabajo de acompañamiento a las familias y un master plan arquitectónico para la recuperación y acondicionamiento de las instalaciones, son los pilares de este nuevo camino.

Esto permitirá no solo poder llegar a los 800 niños que originalmente pertenecían al Puericultorio, sino que el impacto social será exponencial a miles de niños en situación vulnerable.

Para ello ya se han sumado con numerosos aliados estratégicos como Sinfonía por el Perú, de Juan Diego Florez, D1 de Vania Masías, Ania, Acepta, Operación Sonrisa y casi dos decenas de instituciones, contando con el gran soporte formativo de Operación Mato Grosso del Padre Ugo De Cenzi.

Es fundamental la participación de decenas profesionales y personas concretas que están aportando desde sus distintas especialidades como la arquitectura, la educación, las terapias psicológicas y muchas acciones más en la creación de este centro de innovación social y así volver a soñar con Don Augusto Pérez Araníbar, en construir una Ciudad para los Niños. El voluntariado ha sido siempre un a piedra angular y son decenas las voluntarias y voluntarios que que aportan su granito de arena.

Nuestra Ciudad está siendo testigo del renacer de una de sus instituciones de mayor nobleza y todos estamos invitados a ser protagonistas de esta historia. Juntos lo lograremos.

Guillermo Ackermann Menacho.
Desde hace más de 38 años me desempeño en la industria de las comunicaciones y el marketing, ejerciendo tanto en medios tradicionales, como radio y televisión, así como en la producción independiente de contenidos audiovisuales, documentales, videos institucionales, programas televisivos y radiales y publicidad. He sido productor ejecutivo de material realizado en 24 países. Desde mi juventud he estado involucrado en diversas iniciativas sociales, deportivas y religiosas, como gestor y voluntario. Soy un convencido que este mundo se puede cambiar y quiero ser protagonista.

1 comment on “Una ciudad para los niños

  1. María Vega Meza

    Exelente y digno contenido y sobre todo ACTUALIZADO referente al Puericultorio Pérez Araníbar.
    Solo nos queda gradecer a Dios por poner como sus instrumentos de su bondad a personas sensibles y de corazón grande, como a las personas que menciona en su exelente publicación.
    Ha hecho Ud. una síntesis de la Institución guardando mucho respeto y que es digno de resaltarlo

    Enfatizó esto, porque hace año y medio vi por TV. pésima expresión de la Sra. CUCULIZA,
    Ex_Congresistas, por las niñas que hoy están albergadas y por las que ya egresaron, fue en el programa de Lucas.. antes de la Pandemia.
    Gracias Sr. GUILLERMO ACKERMANN MENACHO

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