Opinión

Tendencias emergentes en supply chain management

El mundo se encuentra en constante cambio y estas variaciones son cada vez más frecuentes haciendo más compleja la gestión eficaz de las cadenas de suministros en las empresas. Un ejemplo de esto es la más reciente crisis originada por la COVID-19 que ha obligado a innovar a muchas organizaciones para poder continuar con su operatividad disminuyendo recursos en muchos casos y con más sobrecostos dada las nuevas normas y políticas impartidas. Como referencia a esto podemos considerar el artículo de Gonzalo Fornos1 (Fornos, 2020), Director de Supply Chain Transformation de KPMG en España quien nos detalla sobre los desafíos actuales y nos da referencias en que la gestión de riesgos en la cadena de suministro será una tarea que cobrará mucha mayor relevancia en el futuro mencionando: “las relaciones corporativas duraderas y el grado de agilidad implícito en los modelos operativos son los que pueden ayudar a las organizaciones a fortalecer la preparación general ante cualquier interrupción”. El nivel de integración de las empresas que conforman una cadena y su flexibilidad en los procesos para adaptarse a los cambios permitirá hacer frente a todo tipo de crisis contemplando incluso el rediseño de la estrategia corporativa de ser el caso para subsistir.

Andrés Oppenheimer, en su libro ¡Sálvese quien pueda!: El futuro del trabajo en la era de la automatización, nos habla de cómo la cuarta revolución industrial está transformando el mundo laboral, de las profesiones que van a desaparecer y las que van a aparecer y según Oppenheimer: “Va a ser una transición brutalmente rápida y mucha gente se va a quedar fuera de juego”. Mas que la desaparición de determinadas profesiones considero que estas se estarán transformando y adecuando en base a los avances tecnológicos.

Si bien la cuarta revolución industrial (también conocida como industria 4.0 – i4.0), propiciada por la digitalización e interconectividad, ya es una realidad como se menciona e incluso se habla de una posible superposición de una quinta revolución industrial (la de la sostenibilidad digital), debido a que la economía ha dado un giro rotundo como consecuencia de la pandemia, las cadenas de suministro tendrán que migrar de un modelo conservador con puntos de entrega en tienda física hacia un modelo flexible y dinámico en la atención considerando una demanda irregular, inestable, que dispone de poco tiempo y es cada vez más exigente.

Se puede resaltar el comercio electrónico como el canal que venía experimentado un mayor crecimiento en los últimos años y en un escenario actual de restricciones y confinamiento se ha producido un significativo ascenso, poniendo a prueba a muchas grandes empresas referente a su capacidad de respuesta en tiempo real a través de sus sistemas de recepción de pedidos y óptima distribución. Como ejemplo de implementaciones tenemos el uso de los “Chatbots” en las plataformas corporativas quienes utilizan la inteligencia artificial para simular un diálogo humano absolviendo muchas veces interrogantes generales. La avanzada tecnología de información y comunicaciones brindan una gran ventaja para obtener data valiosa y oportuna en la relación con la demanda. Robert W. Lent en su artículo sobre el trabajo en el mundo digital (2018) hace referencia sobre la automatización, inteligencia artificial, robótica y la revolución digital que hoy en día las corporaciones deben adaptar a sus cadenas para ser competitivas y subsistir en el camino.

Las cadenas de suministro se están volviendo cada vez más globalizadas y complejas. Las materias primas y los productos viajan a diversas ubicaciones geográficas y pasan a través de múltiples proveedores, fabricantes, transportistas, distribuidores hasta llegar al cliente final siendo determinante la satisfacción del mismo. Teniendo en cuenta esto las organizaciones deberían conocer a todas las partes en su cadena y confiar en ellas, pero esto está lejos de la realidad actual en nuestro entorno, muchas veces por el recelo hacia el intercambio de información.

La digitalización se puede definir como un cambio radical en productos y servicios, procesos o modelos de negocios completos a través de la aplicación de la tecnología digital. En particular la i4.0 implica la digitalización del sector industrial a través de la convergencia de los mundos físico – virtual y la interconexión universal entre personas y objetos. “Big Data” y la analítica avanzada juegan un papel importante en i4.0 y se consideran clave en estos cambios que están teniendo las cadenas de suministro. Tecnologías adicionales como impresión en 3D, robots, y vehículos autónomos se esperan que complementen los sistemas de las cadenas habilitados para i4.0 2 (Hahn, 2019)

Las tecnologías innovadoras pueden alterar significativamente los modelos operativos existentes de las cadenas de suministro siendo la tendencia a convertirse en cadenas inteligentes. Junto con el desarrollo de innovaciones tecnológicas se espera también un aumento en la demanda de personal calificado con experiencia en las mismas y que pueda proporcionar el soporte adecuado para impulsar la competitividad en las organizaciones.

En el camino hacia las cadenas inteligentes el mantener una correcta trazabilidad de los productos a lo largo de la cadena es fundamental y relevante para el éxito de las mismas. Haciendo referencia a “Supply Chain Management: An International Journal” se resalta la trazabilidad para la sostenibilidad (TfS) y los autores lo definen como “la habilidad para combinar el intercambio de información de la cadena de suministro y la visibilidad de tal manera que los actores dentro de la cadena tienen acceso a información precisa, confiable, oportuna y útil por razones operativas y para garantizar la fiabilidad de las afirmaciones sostenidas”. La trazabilidad en la cadena de suministro permite rastrear hacia atrás, hacia delante, verificar procesos, la historia y localización de los productos que se requieran.

Pero al hablar de TfS no se trata únicamente de compartir información, visibilidad y tener accesibilidad, sino también considera renovar y gestionar competencias y conocimientos en toda la cadena a través de prácticas y procesos de aprendizaje mejorados interorganizacionales adaptándose mejor cada vez que las cadenas se hagan más complejas para que así las metas de sostenibilidad se cumplan en el tiempo siempre estando en constante evaluación para cualquier implementación3 (Sofia Garcia-Torres, 2019)

Las organizaciones dependen de intercambios eficientes de información en tiempo real entre las mismas partiendo del cliente final. Asociada a la digitalización, y a una mayor cooperación entre las partes, las tecnologías también posibilitan la trazabilidad. Esto es, como se hacía mención, que todos los participantes del sistema puedan conocer la procedencia, la ubicación en el momento y el estado de sus productos a lo largo de la cadena y así, las compañías puedan desarrollar modelos de predicción de la oferta y demanda más precisos, localizar el abastecimiento de materias primas y reestructurar contratos.

De todas formas, la asignación de recursos seguirá desempeñando un papel esencial a medida que la industria avance en la era del comercio electrónico, los sistemas basados en la nube y el seguimiento a cualquier hora del día. Sin embargo, a pesar de las nuevas tecnologías, el capital humano será un elemento clave para la gestión eficaz y siendo el eje central en la toma de decisiones.

Considerando esto último, hay que tener muy en cuenta las capacitaciones de los empleados porque, con mayor probabilidad, si están bien entrenados serán capaces de adquirir información variada y conocimientos que generen valor para las organizaciones en la cadena. A través de programas de entrenamiento los colaboradores podrán responder a los nuevos retos y oportunidades, proponiendo nuevas ideas que podrán ser internalizadas y convertidas en información significativa para el desarrollo de la empresa. La fusión de diversos conocimientos y experiencias en la cadena de suministro permitirá a las firmas innovar en productos, servicios y perfeccionar los sistemas administrativos4 (Muhammad Zia Ul Haq, 2020).

Hoy en día, las principales finalidades y preocupaciones de los gerentes de supply chain son realizar un trabajo veloz, preciso, seguro, con entregas en el menor tiempo y evitando errores que puedan significar el incremento de costos no contemplados para la compañía.

Los encargados de supply chain deberán alinear las estrategias de sus cadenas de suministro con las estrategias empresariales en continuo cambio. Así, para ejecutar tales estrategias, deberán innovar y hacer que la cadena de suministro sea más sostenible, flexible y receptiva gracias a un aumento de instrumentación, interconexión e inteligencia.

Por otra parte, la inteligencia de las cadenas está basada en 3 factores: información generada automáticamente por máquinas, modelos analíticos e interconexión. Actualmente ya existen empresas que tienen los equipos necesarios para generar información automática en reportes e indicadores sin embargo estas se encuentran en una pequeña proporción; la importancia se encuentra en que el personal que ahora se dedica a la elaboración de reportes pueda enfocarse íntegramente al análisis de los mismos bajo modelos aplicados al negocio y que servirán para a la toma de decisiones como se mencionaba anteriormente. La interconexión permitirá a cada integrante de la cadena conocer la información actualizada en tiempo real con el fin de que todos los procesos fluyan con más rapidez y de una forma más eficiente.

Hoy en día se habla de la cadena de suministro de innovación donde se identifican tres dimensiones de contenido de interacción que son: proceso de cadena de suministro, tecnología de cadena de suministro y estructura de red de cadena de suministro5. Las redes de innovación tienen como objetivo integrar proveedores y clientes conformando alianzas horizontales que permitan una innovación general a lo largo de la cadena para que sea más competitiva integralmente. (Hahn, 2019)

Los avances tecnológicos son los facilitadores de los cambios en las cadenas de suministro ya que nos permiten tener la información disponible para una toma de decisiones inmediata y trabajando bajo un enfoque de cadena inteligente se puede rediseñar redes globales, implementar el abastecimiento estratégico, adoptar el “Just In Time”, optimizar la gestión de inventarios, reducir los tiempos de entrega y elevar los niveles de servicio.

Si bien nadie puede prever lo que nos depara el futuro, se puede trabajar hoy para construir una cadena de suministro global más inteligente y eficiente, desarrollando a las empresas que componen la cadena bajo un trabajo en conjunto y gestionando eficientemente la información. Las organizaciones pueden aprovechar la inteligencia artificial u otras tecnologías como “big data”, geolocalización, data mining y data analytics para ayudar a convertir lo imprevisto en previsto considerando además en todo momento los aspectos asociados a sustentabilidad y responsabilidad social para estar así más preparadas en los retos del mañana.

Finalmente se tienen algunos ejemplos de empresas norteamericanas6 (Morgan, 2020) que tuvieron que adaptar sus modelos en la cadena por causas del COVID-19. Por ejemplo, cadenas de restaurantes como Panera, California Pizza Kitchen y Subway, comenzaron a vender alimentos frescos ya que ir al supermercado se dificultó para la población y dada la accesibilidad de los restaurantes a productos frescos por sus proveedores, se las ingeniaron creando una nueva fuente de ingresos dada las restricciones establecidas. Los clientes ahora pueden pedir artículos como verduras frescas, carne, huevos e incluso licores creciendo cada vez más la oferta a través de este canal. Aerolíneas comerciales como Virgin Atlantic, Lufthansa, United and American Airlines tuvieron que empezar a ofrecer vuelos de transporte de carga dada la cancelación y reducción de vuelos para pasajeros. Gimnasios y centros de entrenamiento como Orange Theory, Planet Fitness y 24 Hour Fitness tuvieron que reinventarse haciendo uso de la tecnología, vía trasmisiones en vivo de clases de ejercicios y planes de entrenamiento en casa, dado el cierre de sus locales.

Estos son sólo algunos ejemplos de casos de empresas y cadenas que supieron hacer frente a la crisis y sería importante resaltar las palabras de Eric Hoffer en su frase: “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe” solamente para mencionar que es muy relevante y crítico como los actores de la cadena gestionan la información trabajando en sinergia, soportados por herramientas tecnológicas, para que esto defina el desarrollo y éxito de las mismas. 

Bibliografía

Fornos, G. (2020). Web oficial KPMG. Obtenido de https://www.tendencias.kpmg.es/2020/03/covid-19-cadenas-de-suministro/

Hahn, G. J. (2019). Supply Chain Innovation Perspective. International Journal of Production Research, 18.

Morgan, B. (01 de Mayo de 2020). Forbes. Obtenido de https://www.forbes.com/sites/blakemorgan/2020/05/01/10-examples-of-how-covid-19-forced-business-transformation/?sh=43b558511be3

Muhammad Zia Ul Haq, M. G. (2020). Enhancing supply chain learning and innovation performance through human resource management. 17.

Sofia Garcia-Torres, L. A.-G. (2019). Traceability for sustainability – literature review and conceptual framework»,. Supply Chain Management: An International Journal, 23.

Aldo Cordano .
MBA. Licenciado en Administración de Negocios Globales con +10 años de experiencia en empresas locales y trasnacionales de primer nivel del sector Salud, Automotriz, Minería y Operador Logístico. Enfocado en Compras Estratégicas, Importaciones, Logística Integral, Excelencia Operativa y Administración General.

1 comment on “Tendencias emergentes en supply chain management

  1. Excelente artículo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: