Denesy Palacios Opinión

La alerta máxima de Huánuco

La alarma de auxilio sanitario en el departamento de Huánuco remeció la semana pasada cuando la cantidad de fallecidos por el coronavirus llegó a 29 en solo 24 horas y a más de 200 en lo que va de este mes. Las alarmantes cifras representan el pico más alto que deja la pandemia en el lugar y uno de los inicios más letales de la segunda ola de contagios en el país.

Hasta el 22 de enero, según el Ministerio de Salud, la región ha registrado 43 288 infectados (40 461 identificados con pruebas rápidas y 2827 con pruebas moleculares), 1119 fallecidos en total y más de una decena de muertes diarias luego de las 29 alcanzadas. Si bien las cifras oficiales de los efectos, cuestionadas por su falta de sinceramiento, desde ya son dramáticas, mucho más desgarradora es la realidad que en los últimos días están padeciendo los huanuqueños al ver que a sus seres queridos víctimas del coronavirus se les va la vida o están propensos inevitablemente a perderla por falta de oxígeno medicinal y atención inmediata en los hospitales.

Los afectados están pugnando por un balón de oxígeno medicinal, por una cama de hospitalización, por una atención básica. Al no ver estas posibilidades, han entrado en la desesperación y han lanzado el grito de indignación y de auxilio. Huánuco está desabastecida de oxígeno, tanto en el servicio público como en el privado. La producción de las máquinas instaladas en el hospital de Contingencia es insuficiente para cubrir los 600 balones que requiere el servicio regional de salud. La planta adquirida por el Gobierno Regional de Huánuco a la empresa portuguesa, no suma mucho, apenas produce de 20 a 25 balones cuando debe producir 50. “Si no genera lo necesario, se debe cambiar”, ha observado el director regional de Salud, César Torres.

Hay, desde luego, una mala gestión en el abastecimiento de oxígeno. El presidente del cuerpo médico del hospital de EsSalud, Rósulo Narciso Abad, ha cuestionado el pago mensual de S/80 000 que hace la institución por el oxígeno de Praxiar, que en los meses de pandemia ya suman S/800 000, cuando “con ese dinero se habría comprado dos plantas de oxígeno y superado el problema de desabastecimiento”.

Como ocurre en todo el sistema de salud, Huánuco también tiene el problema de camas de hospitalización. Están cubiertas 45 camas UCI y 325 camas de cuidados intermedios. No hay más, y los afectados claman el derecho de ser atendidos. Otro problema es el déficit de profesionales de salud para atender la actual demanda, médicos y enfermeras especialistas. La brecha es tan escandalosa que la región hoy solo cuenta con un médico intensivista. EsSalud Huánuco se ha quedado con el 60 % del personal médico y la autoridad regional de salud viene haciendo los esfuerzos para contratar a por lo menos 50 profesionales.

Un grave problema que nos ha llevado a observar la pandemia en el país es la carente infraestructura de salud. Huánuco, en este ámbito, destaca por su mayor precariedad. Tiene apenas seis hospitales, deficientes y de baja categoría, para atender a once provincias y a una población de más 860 000 habitantes. Lo más preocupante es que los seis nosocomios están solo en dos provincias, Huánuco y Leoncio Prado, lo que significa que la población de nueve provincias no recibe atención básica ni especializada en su lugar de origen. En Huánuco se concentran cuatro hospitales (Hermilio Valdizán, EsSalud, Carlos Showing Ferrari y Santa María del Valle) y en Leoncio Prado, dos (Tingo María y EsSalud).

Otro de los dramas que deja la pandemia en esta vasta región pluricultural y multilingüe, es el contagio de la población étnica de las provincias de Leoncio Prado y Puerto Inca. Hasta el momento más de 400 habitantes han sido víctimas del coronavirus. El servicio de salud, sin embargo, está muy lejos de ser inclusivo en ellos.

Frente a esta situación, la población y las autoridades exigen el inmediato apoyo del Ejecutivo para contrarrestar el avance de los contagios en la región. Solicitan en su mayoría que Huánuco pase del nivel de alerta alto al nivel muy alto.  El Comando Covid Huánuco tiene previsto reunirse para el caso con la presidenta del Consejo de Ministros, Violeta Bermúdez, y la ministra de Salud, Pilar Mazzetti. El pedido de apoyo del Ejecutivo para Huánuco siempre será prioritario. Ojalá que la ayuda llegue lo antes posible a la región. Pero ojalá también que el Ejecutivo observe la gestión de las autoridades de Huánuco en esta pandemia.

Denesy Palacios Jiménez
Investigadora, gestora cultural y universitaria. Licenciada en Arqueología por la Universidad Nacional de Trujillo, magíster en dicha especialidad por la PUCP y doctora en Turismo por la Universidad de San Martín de Porres. Es docente principal de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco. Integró, por encargo de la ANR, la Comisión de Orden y Gestión de la Universidad José Carlos Mariátegui de Moquegua (2011-12), de la Unasam de Huaraz (2012-13) y de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle – La Cantuta (2013-14). Fue jurado del Premio Nacional de Cultura 2015. 

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