Luis Otoya Trelles Opinión

Las elecciones y la constitución de 1993

El proceso electoral ha puesto en evidencia la posición de diversos partidos políticos que ofrecen CAMBIAR LA CONSTITUCIÓN, como parte de su propuesta de Gobierno.

Los que creían que esta descabellada iniciativa era exclusividad de los grupos radicales de izquierda, se deben haber sorprendido viendo la desesperación de algunos candidatos de otras agrupaciones que viendo sus bajas posibilidades de ganar también lo proponen, lo que me hace dudar si se ponen rojos de vergüenza de ofrecerlo o se pintan el rostro de rojo por conveniencia para ganarse “alguito” a costa de nuestra exitosa Constitución.

Cuando veo a Vizcarra también proponerlo, junto con el aplazamiento de la fecha de las elecciones, ya comienzo a pensar mal. No será una perversa maniobra orquestada para ganar tiempo e insistir para que junto con la elección presidencial se haga, ese mismo día, la consulta a los votantes para que se pronuncien a favor o en contra del cambio de nuestra Constitución.

Lo que me sorprende es ver en diversas marchas, que sin importar la razón por la que las personas marchan, al momento de ser entrevistados por la prensa declaran que la culpa de lo que pasa la tiene “siempre” la Constitución. Seguro que la mayoría de ellos ni la han leído, pero la convicción que muestran por cambiarla es mayor que sus razones para hacerlo.

La Constitución de 1993 puso al Estado al servicio del ciudadano. Por primera vez la Constitución, desde su primer artículo, pone por delante al ciudadano y se compromete a defenderlo, respetarlo y velar por su dignidad. Además, el modelo social de la Constitución de 1993 reconoce los derechos de todos los peruanos a la salud, la educación y la protección, para garantizar la igualdad de oportunidades para todos.

La C93, pone límites para que el Estado no abuse del ciudadano. Para defenderlo, crea la Defensoría del Pueblo como uno de sus escudos. Esta Constitución también permite al ciudadano acceder a iniciativas legislativas, cambiar a sus autoridades a través de la revocatoria y da la opción de convocar a referéndum. Todo esto se puede lograr en base a reunir una cantidad de firmas.

La Constitución deja claro que el Estado no participa, ni compite en sectores productivos. Ayer hemos visto con sorpresa iniciativas para que volvamos a tener una línea aérea de bandera.

La Constitución actual recogió los aprendizajes que nos dejaron los fracasos. Por eso promueve una ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO: dejando que el mercado y los agentes económicos se manejen en base a la oferta y la demanda, siempre pensando en beneficiar y proteger al consumidor.

El Estado es ahora el gran promotor de la inversión, con reglas claras que generen confianza. Por eso la Constitución crea los organismos reguladores e instituciones que corrijan las anomalías del mercado, para proteger a los más débiles.

Debemos oponernos a los modelos económicos obsoletos que han fracasado en todo el mundo. El Estado no fija precios, no establece tasas de interés, no especula. El Estado supervisa, regula. Necesitamos un Estado presente como lo establece la Constitución, No debemos permitir un Estado ausente como lo vemos ahora. Ni es conveniente un Estado “metiche” como lo vivimos en los setentas.

La Constitución de 1993 nos trajo modernidad, paz, crecimiento económico, empleo y bienestar para los peruanos. El modelo exitoso ha permitido que casi tres décadas después hayamos podido recurrir a las reservas que con disciplina juntamos y que ahora este gobierno ha utilizado para enfrentar la pandemia. Quizá la Constitución requiera de algunos ajustes adicionales a los que permanentemente se vienen haciendo, pero de ninguna manera debería cambiarse.

El 11 de abril tendremos la decisión en nuestras manos. Pensemos a la hora de decidir por quién votar. Sabemos hacia dónde nos lleva cada uno de los caminos. Recuerden que por la pandemia ni siquiera podremos ir a llorar a la playa.

Luis Otoya Trelles.
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.

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