Opinión Yang Chang

La deuda pendiente del capitalismo

La primacía del capitalismo

Después de la segunda guerra mundial la lucha de ideologías económicas se centraba principalmente entre el capitalismo y el comunismo, la cual llegaría a su fin con la caída del muro de Berlín (1989), evento simbólico que llevaría a la reunificación alemana, precipitaría la caída de la cortina de hierro y llevaría a la disolución de la URSS. Dándose, con esto, una victoria fáctica del capitalismo sobre el comunismo.

Las bases del modelo.

El capitalismo funciona bajo el supuesto que la acumulación de riqueza (capital), los derechos de propiedad (imperio de la ley) y el libre mercado (competencia perfecta, no concentración, no asimetría de información, igualdad ante la ley) son las bases para el crecimiento económico. Adicionalmente, se asume que los agentes económicos toman decisiones racionales (¿somos racionales?) y que la busque del beneficio propio (avaricia) permite que los recursos se asignen eficientemente (la mano invisible), y con ello todos nos veamos beneficiados.

Sin embargo, la realidad es que ese capitalismo ideal del que hablamos está muy lejos de ocurrir y al no cumplirse los supuestos del modelo no logramos llegar a los resultados deseables que el capitalismo debió darnos, sino que, por el contrario el modelo se ha tergiversado en favor de grupos de poder que han logrado acumular riquezas en función de actividades ilegales, favores políticos mercantilistas, incumpliendo de normas sanitarias, evadiendo obligaciones laborales, evitando pagar impuestos, entre otras medidas poco éticas.

La realidad es que muchas de esas riquezas se han construido evadiendo la responsabilidad de asumir las externalidades negativas de las actividades económicas que desarrollan.

Los resultados del capitalismo

Si bien, la prevalencia del capitalismo ha impulsado un crecimiento económico sin precedentes a nivel global, también es cierto, que ese mismo modelo económico, también, ha exacerbado diferencias sociales enormes donde menos del 5% de las personas del mundo acumulan el 45% de la riqueza. Hecho que es insostenible en el largo plazo y se convierte en fuente de conflictos sociales muy serios.

Este crecimiento sin precedentes también ha estado acompañado de una destrucción sin precedente de casi todos ecosistemas del mundo, lo que ha llevado a la extinción de numerosas especies, otras muy cerca de desaparecer y muchos otros cuyo destino seguirá el mismo camino ante la insaciable e irracional actividad humana, que actúa de manera insostenible y sin medir las consecuencias de su accionar.

El resultado de ese crecimiento lo vemos en la acumulación de islas de basura del tamaño de Francia en medio del Océano Pacifico, de micro plásticos en mucho de los alimentos que consumimos, en la aceleración del cambio climático que terminará por volver estéril mucha de la tierra habitada actualmente, lo redundará en enormes sequías y hambrunas a nivel global como resultado de este crecimiento irracional.

Antes estos resultados evidentes, lo que toca preguntarnos es que acciones deben hacerse ahora para que el capitalismo se enrumbe por el camino correcto del crecimiento sostenible, del respeto sobre el medio ambiente y los ecosistemas, y finalmente, llegar a dispersión de la riqueza de una manera más equilibrada y sostenible.

La agenda pendiente del capitalismo

Tenemos que enrumbar al modelo como fue concebido inicialmente, para que ello ocurra necesitamos hacer algunas mejoras como:

  • Instituciones gubernamentales sólidas que impidan la concentración de mercado, que obliguen al cumplimiento de las normativas nacionales sin exoneraciones ni ventajas.
  • De existir concentración en una industria, obligar a las empresas en escindirse y venderse partes de ellas para evitar posiciones de dominio (evitar rentas oligopólicas y monopolios).
  • Normas redistributivas que permitan brindar salud y educación a todas las personas por igual, con un nivel adecuado.
  • Forzar que todo funcionario público elegido o de carrera solo pueda hacer uso de instituciones públicas de salud, educación y de transporte (alineamiento de incentivos).
  • Las leyes y normas que rijan los destinos del país, deben ser generales (no debe haber normas específicas) para evitar el mercantilismo político.
  • Las leyes deben ser de cumplimiento obligatorio, las sanciones por incumplirlas deben ser claras y deben ejecutarse de manera efectiva y de manera pública (acceso total a los casos de manera pública para evitar acomodos debajo de la mesa).
  • Las externalidades negativas que genere cualquier actividad económica deben ser cargadas a los precios de los bienes y servicios de las industrias que las generan.
  • Igualdad en condiciones de competencias, incluyendo facilidades de creación de empresa, accesos a mercados, acceso a información del sector, simplicidades administrativas, claridad tributaria, y normales laborales razonables.

Yang Chang.
Mba por INCAE con especialización en finanzas y licenciado en economía por la Universidad de Lima. actualmente se desempeña como gerente general y director en Globokas Perú; director en agencias de cobros Kasnet; vicepresidente del comité de administración de coopera (cooperativa de ahorro y crédito); catedrático en UDEP (Universidad de Piura) en temas financieros; y consultor de empresas.

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