Guillermo Ackermann Opinión

¡No contaban con mi astucia!

“Más ágil que una tortuga… más fuerte que un ratón… más noble que una lechuga… su escudo es un corazón… es… ¡El Chapulín Colorado!”

En los setentas apareció en las pantallas televisivas un “super(anti)héroe” latinoamericano, creado por el genial Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, que se hacía llamar el “Chapulín Colorado”. Personaje que resolvía las más absurdas situaciones con su ‘Chipote Chillón’, o cuando se tomaba sus pastillas de ‘Chiquitolina’ y al aparecer, ante el asombro de quien lo había convocado, muy efusivamente, expresaba su célebre frase “No contaban con mi astucia”.

El guión de esta teleserie se esmeraba en crear escenas grotescas, ridículas e irracionales, casi, casi comparables con la actual política nacional. Y, por tanto, no nos queda más que preguntarnos, como los desolados personajes del programa: “¿Oh, y ahora quién podrá defendernos?”.

Esta semana que ha terminado llegó con una revelación en nuestro kafkiano universo nacional, el vacado por incapacidad moral, improvisado, ex Presidente de la República, había sido vacunado en octubre, contra el COVID 19, junto con su esposa, en el mismísimo Palacio de Gobierno, rompiendo todos los protocolos éticos y de bioseguridad, alterando por supuesto, una vez más, el famoso libro de visitas, que pareciera un cuaderno borrador, que cada noche se revisa y se altera a antojo y conveniencia del gobernante de turno, y además ocultándolo, como práctica regular, a la sufrida población, que nunca llegó a tener una luz al final del túnel, en el largo y angustiante camino de esta pandemia.

Nuestro país, demostrado y con cifras y estadísticas por delante, fue uno de los que peor manejó esta crisis sanitaria. Pero podría ser injusto achacarles, y restregarles en la cara, su ignorancia e incapacidad en este desmanejo, pues hasta los más pintados gobernantes del mundo entero, no supieron qué hacer. Lo más criticable e indignante ha sido el sistemático ocultamiento de la información, la mentira burda, el aislamiento, el haber desinformado intencionalmente al pueblo y habernos pretendido agarrar de tontos. El no haber aceptado el apoyo del sector privado, los gobiernos locales, la empresa libre, las iglesias y organizaciones que ofrecían, desde el primer día, sumarse en la búsqueda de caminos para enfrentar esta desgracia. No, ellos estaban blindados, parapetados, consultándose entre ellos y a sus amiguitos de la farándula y fracasando en cada intento, para seguir ideando una nueva farsa.

Y en medio de una negociación el presidente, nuestro presidente, se vacunaba y saltaba como el “Chapulín” mientras decía: ‘No contaban con mi astucia’.

Bien podríamos decir entonces: ‘Se aprovechan de mi nobleza’, pero No, antes, desde lo más profundo de mi ser,  me brota la afirmación: ‘Lo sospeché desde un principio’.

Y en el devenir de esta historia, este fabulesco personaje, además, ha pretendido deslizar, claramente para justificarse, que se estaba inmolando por todos nosotros, cual Daniel Alcides Carrión, y de esa manera más bien, deberíamos estar eternamente agradecidos con él, y su esposa, por su acto heroico en la lucha contra el coronavirus. Para destruir su ignorancia, habría que enseñarle, más bien, que nuestro mártir de la medicina, se inoculó EL virus, no la vacuna para combatirlo, lo cual ya, de por sí, marca una diferencia.

Con una inusitada pasividad, y con la misma “cara de palo” de siempre , se repite a sí mismo: “todos mis movimientos están fríamente calculados” y, como está en campaña, en un vientre de alquiler, en el que ha logrado inscribirse, para pretender blindarse los próximos 5 años, y refugiarse en su odiado Congreso de la República, ese mismo que despreció y con ardides disolvió, y que, paradójicamente un tiempo después, utilizando mecanismos similares, lo vacó, entonces, creyendo que la gran masa lo va a mirar con compasión, por su nobleza, levanta la mirada y nos dice: ‘síganme los buenos’.

Pero como nuestras ‘antenitas de vinil están detectando la presencia del enemigo’, es hora de decir: ‘Chanfle’ ¡Nunca más!

La justicia, si es justa, determinará la culpabilidad del individuo en cuestión en éste y en la numerosa lista de acusaciones que versan en su contra, pero está en nosotros, ¡SÍ EN NOSOTROS!, la posibilidad de no elegir más a estos facinerosos.

De esa manera, poco a poco, iremos limpiando nuestra política nacional y dejaremos de tener a los diferentes ‘Cuajináis’ y ´Tripaseca’, merodeando por Palacio de Gobierno,  el Congreso de la República o por los diferentes estamentos del Estado.  

Entonces, y sólo entonces, NOSOTROS podremos decir: ‘No contaban con mi astucia’

Pie de página: No quisiera causar resentimiento alguno en nadie, por lo que, desde ya, presento mis disculpas al “Chapulín Colorado” y a todos los personajes nombrados en esta comparación. Mi respeto y admiración a ellos y al gran “Chespirito”

Guillermo Ackermann Menacho.
Desde hace 40 años me desempeño como gestor en la industria de las comunicaciones y el marketing, tanto en medios tradicionales, radio y televisión, en la producción de contenidos audiovisuales, documentales, videos institucionales, programas y publicidad, realizados en 24 países. Desde mi juventud he participado en diversas iniciativas sociales, deportivas y religiosas, como gestor y voluntario. Soy un convencido que este mundo se puede cambiar si cada uno pone su granito de arena y, en lo que hago, trato de poner el mío.

1 comment on “¡No contaban con mi astucia!

  1. Mónica Rosas

    Es indignante
    CMP al 07feb2021 reportaba que 294 MÉDICOS murieron a causas del Covid-19.
    Y nos enteramos que 487 funcionarios fueron vacunados de forma irregular. Presidente y funcionarios que no les importa la vida de los peruanos.
    Empecemos por la muerte civil INMEDIATA para casos de corrupción como estos.
    “Se aprovechan de nuestra nobleza?”
    O es que la población peruana es tonta, “Quien podrá defendernos?”

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