Guillermo Ackermann Opinión

Con una pizca de humor

  • Señor Presidente, nos sentimos honrados – le dice Marcos Mundstock al mandatario Garcete
  • ¡Honrados! – acota asombrado Daniel Rabidovich
  • Cierto ¡que sensación más rara!
  • ¡Esa sí que es una metáfora!

Este extracto de “La Comisión o Himnovaciones”,  genial parodia política de Les Luthiers, narra una escena en la que, la recientemente formada CMACPC, Comisión para el Mantenimiento y Actualización Permanente de la Canción Patria, le propone al Maestro Mangiaprini, un músico bastante inepto, como se autodefine, cambiar el himno nacional de una imaginaria nación, presumiblemente latinoamericana, para incorporarle elementos absolutamente absurdos, que exalten al partido gobernante de turno.

  • A partir de ahora el país cuenta con una nueva e importante comisión…
  • Es verdad, además Ud. y yo nunca habíamos estado en una comisión tan importante.
  • Es cierto, hasta ahora siempre habíamos cobrado comisiones importantes..

Continúa en otro momento el diálogo entre estos dos soberbios humoristas argentinos, ambos lamentablemente desaparecidos.

La pieza completa es una caricatura de la política en nuestros países, ridiculizando a los actores y mostrando cómo se negocian los más absurdos e innecesarios temas con tal de obtener algún ‘beneficio’ particular, muy lejano del bien común que debe buscar la gestión política.

Hoy, más que de los gobernantes, quiero destacar el importante rol del humorismo político, como una suerte de catarsis, un desfogue que nos ayuda a tomarnos las cosas con mayor ligereza. Y en nuestro país contamos con mucho humor político, en distintos géneros.

En el rubro escrito recordamos al fallecido Luis Felipe Angell, conocido como Sofocleto, temido por todos los políticos, pues su pluma era tan aguda que en un solo escrito podía generar una percepción de valor sobre alguno de ellos y si es que te ponía un apodo, pues, desde entonces, todos te reconocerían bajo ese seudónimo. Por ejemplo el Doctor Luis Bedoya Reyes, fue bautizado como el ‘Tucán’, el presidente Belaunde como el ‘Architecto’, el premier Manuel Ulloa como ‘Cara de hacha’, Haya de la Torre como ‘Papaya’ y muchos más. Algunos lo tomaban con mucho espíritu deportivo y otros hasta le metían juicio.

Fueron conocidos también sus famosos ‘Sinlogismos’, frases irracionalmente, racionales. ‘En política las mujeres pertenecen al partido conversador’ versa uno de ellos.

El multifacético Nicolás Yerovi, revivió la Revista Monos y Monadas, fundada en 1905 por su abuelo y hasta el día de hoy todos los políticos pasan por sus páginas, digitales en estos tiempos.

Las caricaturas también forman parte de este universo humorístico. Juan Acevedo con su famoso personaje el ‘Cuy’, Eduardo Rodríguez con sus ‘Heduardicidios’ o ‘Heduardo en su tinta’, Carlos Tovar ‘Carlín’, Andrés Edery y el eterno Pepe Sanmartín, son los más reconocidos y, a través de sus sarcásticos dibujos, hacen humor político, muchas veces con marcadas tendencias ideológicas.

La televisión y la radio también cuentan con dignos representantes. Con sus 85 años a cuestas, el inacabable Tulio Loza nos muestra a su personaje ‘Camotillo el Tinterillo’ con su ‘Piquichón’, postulando eternamente por el ‘Pa Pe Pi Po Pu’: “Pa de partido, Pe de peruano, Pi de picante, Po de popular y Pu de pu…ñales porque vamos a ganar”. Hasta ahora aparece en la pantalla chica haciendo sus críticas políticas, arrancándonos aún más de una sonrisa.

Para terminar tenemos que mencionar la imitación. Con grandes exponentes como Carlos Álvarez, Fernando Armas y Jorge Benavides. Las imitaciones memorables de políticos como Alan García, Fernando Belaúnde, Alberto Fujimori, Alejandro Toledo y decenas de otros personajes de nuestra flora y fauna política, nos han divertido desde hace décadas, tanto en la televisión, como en las ondas radiales. Sería injusto dejar de mencionar a otros como Hugo Salazar, Hernán Vidaurre, Arturo Álvarez y al más nóvel Miguel Moreno, cada uno con un sitial ganado en este difícil arte de la imitación y caracterización.

Qué sería de nuestro día a día sin este humor que nos alegra y entretiene.

Guillermo Ackermann Menacho.
Desde hace 40 años me desempeño como gestor en la industria de las comunicaciones y el marketing, tanto en medios tradicionales, radio y televisión, en la producción de contenidos audiovisuales, documentales, videos institucionales, programas y publicidad, realizados en 24 países. Desde mi juventud he participado en diversas iniciativas sociales, deportivas y religiosas, como gestor y voluntario. Soy un convencido que este mundo se puede cambiar si cada uno pone su granito de arena y, en lo que hago, trato de poner el mío.

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