Franklin Cornejo Opinión

Elecciones sin contexto y desinformación

En internet y las redes sociales circulan verdades y mentiras. Por eso necesitamos informarnos cada vez más para navegar ahí. Esta es una reacción urgente que se debe realizar para el uso de internet en tiempos de campaña electoral y pandemia. No navegamos en “aguas limpias” cuando estamos en internet o en las redes sociales del teléfono móvil. Hay informaciones serias, mentiras, medias verdades e informaciones incompletas que aparecen juntas en un mismo entorno virtual.

Por eso preguntar a otras personas o informarnos con otras fuentes sobre la veracidad de una información que se recibe en Whatsapp o se revisa en Facebook y Twitter es una acción necesaria (que debería convertirse en hábito) para entender el sentido o el contexto de las declaraciones de los políticos, médicos o personajes públicos.

A falta de contexto en la comunicación y con audiovisuales cortos de pocos minutos, el público debe hacer un análisis más detallado y cruzado de fuentes provenientes de la política, de los grupos de pares, personas de confianza y expertos profesionales. 

El escenario se está complicando porque en la contienda electoral peruana la desinformación está incrementándose para desestabilizar al gobierno de turno. La agenda que ha impuesto desde hace un año el COVID-19 es una agenda sanitaria. A ello se suma una profunda crisis política que enfrenta desde el 2016 al legislativo con el ejecutivo. Hoy gobierna un representante del legislativo, y desde ese poder desde hace algunos días se escuchan voces de una destitución del presidente interino Francisco Sagasti, a quien le faltan cuatro meses para terminar su mandato.

Se dice que al mejor comunicador se lo conoce en los contextos electorales y en tiempos de crisis, sin embargo se percibe, en algunos políticos que están en el poder y que buscan llegar al poder una persecución de sus propios intereses de grupo y falta de empatía para comunicar, con una desconexión con lo que necesita la población.

La realidad es que los ciudadanos están cansados debido al encierro por las cuarentenas de las pandemia, y al mismo tiempo hartos de las actuaciones de los políticos que han visto por los medios e internet.

Se puede decir que: cambio, verdad, salud y bienestar son las palabras que representan lo que busca la ciudadanía en el segundo año de la pandemia. Es una agenda de corto plazo que se proyecta hacia el mediano plazo. 

Todos estos escenarios se han convertido en mensajes y circulan en nuestros días en las redes sociales y en los celulares.  

Pero si estamos en guerra contra la pandemia, conflicto político en el legislativo y batalla electoral, los que hablan no siempre lo hacen pensando en el ciudadano o el país, sino que aquellos que están pensando en el poder político, emiten mensajes como rivales políticos, lo cual no estaría mal, si la intención es mejorar la gobernanza. Pero si la intención es mentir y desestabilizar, el efecto será el repudio de la ciudadanía.

En el año del Bicentenario, la contienda política peruana se define en gran parte en los medios y en las redes sociales, ahí en estos espacios-escenarios, lo que se dice y publica, se convierte en gran parte en los temas de las conversaciones en las casas, entre los parientes, amigos y colegas; en los programas periodísticos y en los debates virtuales electorales. Las intervenciones de los/las candidatos/as en la televisión y en videos que circulan en las redes son las emociones, visiones y enfoques que no se los lleva el viento, sino que debido a la tecnología, quedan registradas en videos o audios que circulan en Facebook, Whatsapp, Twitter, Imstagram o TikTok.

En estos escenarios, el ciudadano que vota tiene a su favor la revisión y la búsqueda, en cualquier momento, de esos registros (entrevistas, declaraciones, memes o videos) para formarse una opinión propia y pública.

Si estamos en momentos de crisis por la pandemia, de batalla política del legislativo, a los cual se suma la batalla electoral, la lucha es por el poder. No se trata de ser apocalípticos contra internet, pero si lúcidos y críticos (para leer los mensajes y medios)  que circulan en las redes.

Esta acción de vigilancia en las pantallas tendrá efectos en el voto y en nuestro entorno. Ver la pantalla en función de nuestro alrededor es urgente frente a los mensajes mediatizados y sujetos con intereses subalternos que enrarecen la gobernabilidad del país. Sea prudente y dedique el tiempo necesario, más allá de la inmediatez del flujo informativo, para formar su opinión y tomar decisiones.

Franklin Cornejo Urbina.
Doctor en comunicación por la Pontificia Universidad Gregoriana de Italia. Con estudios de Maestría en Desarrollo humano en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Licenciado en periodismo por la Universidad Bausate y Meza. Ha seguido estudios de Educación multidisciplinaria para el desarrollo en la Universidad La Sapienza de Roma y Educación para los medios en el Programa del Fondo Social Europeo de Milán. Se ha desempeñado como periodista en la Agencia de noticias France Presse.

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