Luis Sujatovich Opinión

La condición de las emociones en la red

Las interacciones más numerosas y frecuentes en la red están promovidas por las emociones y ello no comporta una novedad. Sin embargo, aún queda pendiente interrogarnos acerca de los motivos que hacen posible su preeminencia. Mientras esperamos que alguien nos esclarezca, bien podemos abordar la nueva condición que han adquirido. Desde la inteligencia emocional, acaso como el concepto más divulgado a comienzos del dos mil, han ido apareciendo consideraciones, postulados e hipótesis que buscan brindarle un mismo nivel de relevancia para los gustos, decisiones y necesidades de la sociedad. Incluso no faltan quienes lo articulan con el conocimiento, la memoria y el pensamiento abstracto. Hay una frase que es casi un lugar común que dice que no se aprende si no hay un sentimiento favorable que atraviese el proceso formativo. Más allá de las opiniones encontradas que pueda suscitar esta valoración, hay un acuerdo es posible abordar los fenómenos comunicacionales, sociales y culturales si se las soslayan.

Este nuevo estatuto epistemológico, que implica una inédita equiparación de la razón con los sentimientos (reeditando un cuantioso debate filosófico entre racionalistas y empiristas), trae consigo una circunstancia que merece especial atención: se las objetiva para estudiarlas, es decir para advertir sus cualidades, virtudes y defectos. En consecuencia, se produce una reconversión de la razón: ya no se estudia a sí misma ni tampoco mira hacia abajo para dar cuenta de los asuntos periféricos del ser humano. Debe mirar a un par, o mejor dicho a un complemento, a su otra mitad. Y así puede recuperar parte del prestigio perdido. Aceptar la existencia decisiva de las emociones le permite examinar cuánto de ellas hay en un pensamiento y cuánto de raciocinio hay en una emoción. Tablas, dirían los ajedrecistas.

Acerca de esta tensión hay un aspecto que podríamos evaluar como una opción válida para nuestro examen acerca de las relaciones entre la razón y las emociones: la estética melodramática. Sunkel, en un notable libro titulado “La prensa sensacionalista y los sectores populares”, describe “una lógica cultural que altera la separación racionalista entre temáticas serias y las que carecen de valor. Una lógica cultural que no opera por conceptos y generalizaciones sino por imágenes y situaciones”. A pesar de haber sido concebida para otras temáticas y circunstancias, es una propuesta sugestiva, ya que no excluye ni tampoco subsume a ninguna de las dos. Las utiliza de forma indistinta, nos servimos de ellas según las necesidades. ¿Habitar la red es asumir que tenemos una tendencia melodramática y que hallamos allí el sitio y el momento para desplegarla sin reservas?

Si la razón está para asistir a las emociones y éstas empujan nuestras habilidades de abstracción, cálculo y procesamiento de la información ¿estamos asistiendo a una feliz síntesis o se trata, por el contrario, de hallar motivos que justifiquen las acciones apañadas por un sentimiento? ¿La razón también interviene en las decisiones o su rol se limita a dilucidar los motivos desde una perspectiva lógica argumental?

Luis Sujatovich.
Profesor, Doctor en Comunicación Social. Se desempeña como docente investigador de la Universidad Nacional de Quilmes (Argentina). Fue becario posdoctoral en CONICET y realizó una estancia de investigación posdoctoral en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Castilla – La Mancha (España). Es autor del libro Prensa y Liberalismo publicado en 2019.

1 comment on “La condición de las emociones en la red

  1. Muy bueno Luis. Cuánta observación en las redes que haces, me parece maravilloso.

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