Ismael Iglesias Opinión

Directo al matadero

En el Libro I de su obra La República, Platón habla que un mal ganadero atiende a sus reses y las engorda, sólo porque así puede enviarlas en mejores condiciones al matadero. Es así que el mal político busca sacar provecho de los electores, como el mal ganadero de sus reses. La función del ganadero es darles calidad de vida a sus reses, no de diezmarlas. He allí que el político bueno así como el buen ganadero, deben buscar y encontrar lo útil, el bien, no confundirlo con lo inmediato ni con lo fácil, porque la utilidad no es tal sino perdura en el tiempo, las mejores condiciones de vida de los ciudadanos, sino son duraderas o para siempre, no sirven. Un bono, una dádiva, una repartija de la riqueza que se le quita a alguien para darle a otro, es efímera. Platón en su Mito de la Caverna, donde el preso que contempló el sol regresa a la oscuridad a contar a los otros presos que existe la luz, éstos no le creen y prefieren quedarse a oscuras, concluye que sólo quien ha contemplado el Bien puede ser el gobernante de la Ciudad Justa, de otra forma el Estado es asaltado por políticos demagogos que se convierten en ladrones porque están necesitados de los bienes privados, los que desaparecerán al poco tiempo, sin ninguna utilidad. Así Platón definió el modelo, el objeto y el sujeto del buen gobierno. El Bien es el modelo (debe ser útil y perdurable, por ejemplo la mejora de las condiciones de vida deben ser permanentes), la Ciudad Justa o la Sociedad es el objeto y finalmente el sujeto, el Gobernante, debe aplicar su Poder asociado necesariamente al conocimiento de Saber Cómo (plan de gobierno, equipo técnico, estrategia de implementación, etc. por ejemplo en el objetivo de inmunizar con la vacuna a todo el país, en la generación de empleo y reactivación económica o en la seguridad ciudadana).

Nuestra democracia es un sistema en el que uno halaga a la masa, es un régimen basado en la opinión pública, y que a consecuencia de ello invierte los valores, a la anarquía la llama libertad, al pudor le llama estupidez, y así, donde todos gobiernan no gobierna nadie, donde no hay jerarquía y disciplina, no hay orden, entonces gobierna el más popular, no el mejor, el hecho de haber sido el más votado no asegura para nada la capacidad real de ese alguien para conducir un estado y una sociedad, por lo tanto, nuestro sistema que se caracteriza por sus grandes falencias en educación de sus ciudadanos, deviene en altamente ineficaz. Es así que el peligro que asuman el poder quienes están menos capacitados para ello, es el caos y desorden que generan, y que para controlarlo no encuentran otra forma que la tiranía o la dictadura. El tirano luego empieza a seducir a las masas astutamente, es un demagogo nato, empieza con el reparto de tierras, con ataques y castigos a los ricos, con el pago de deudas, y así con estos favores se gana una clientela política sumisa que se ve favorecida de su demagogia. Cuando un gran sector de la sociedad se levanta contra el tirano, ya que los bienes repartidos se esfuman rápidamente y no existe generación de nueva riqueza (véase reforma agraria de Velasco), el tirano no duda en implantar su propio terror, convirtiéndose en un hombre desgraciado, terminando con la democracia, aplicando el gobierno más injusto a una sociedad que para entonces ya estará quebrada y en decadencia.

Use lo más preciado que nos ha dado la naturaleza humana, la razón, salga de su caverna y aprecie la luz del bien que perdura como el sol y distinga al candidato que sí sabe cómo, que conoce la luz. No reciba algo que no le pertenece, así se lo dé un gobernante, él será el ladrón y usted el receptor. No escuche la opinión de grupo ni la opinión pública, forme razonablemente su propia opinión, no se deje seducir por la demagogia, ni por sus ofrecimientos, tenga en cuenta que cuando se acabe la botella de aceite y no haya que repartir, ante su reclamo, el demagogo se convertirá en tirano.  Recuerde que sus ofrecimientos, bonos y repartos, no perduran en el tiempo, sólo lo está engordando para llevarlo directo al matadero.

Ismael Iglesias
Oficial FAP en retiro. Licenciado en Ciencias de la Administración Aeroespacial. Graduado en Inteligencia. Bachiller en Ciencia Política. Inteligencia en EE.UU. Imágenes Satelitales en Francia. Estudios de Maestría en Ciencia Política. Fue Gerente Municipal y Gerente General del Servicio de Administración de Inmuebles en Trujillo. Escribe en Correo. Ha escrito en La Industria, Revista Aviación, Revista Air Power de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y otros. Miembro del Instituto de Estudios Vallejianos – Universidad Nacional de Trujillo.

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