Guillermo Ackermann Opinión

La posverdad, una manera de reescribir la historia

La posverdad es una distorsión de la realidad que se hace de manera deliberada.

Paradójicamente para la posverdad no importa la verdad, los hechos concretos, sino lo que se interpreta a partir de ellos, con una carga emocional, que busca redirigir el conocimiento sobre determinados acontecimientos, y así crear una nueva idea sobre los mismos.

Esto puede sonar enredado pero con los ejemplos se va a entender de una mejor manera.

El Perú vivió desde finales de los setenta hasta mediados de los noventa un despiadado ataque terrorista masivo, cruento, que vino desde el interior del país, llegando a la capital, porque lo que buscaban era tomar el poder, a través del terror, para romper todas las estructuras de gobierno.

Mataban pueblos enteros, a madres y padres delante de sus hijos. Adoctrinaban niños. Miles de inocentes no tuvieron la posibilidad de defenderse, porque además era cobarde, traidor y miserable.

Es también cierto que las fuerzas del orden muchas veces eran doblegadas y parecía que se perdía el control. Como también es verdad que hubo indefendibles excesos por parte de éstas que causaron muchos decesos, dolor y heridas incurables.

En 2001 se crea la Comisión de la Verdad y un año después se le incluye el término Reconciliación. Esta estuvo conformada mayoritariamente por integrantes con una tendencia de izquierda. La conclusión, en resumen, fue de un encubrimiento al término terrorismo, solapándolo, y hasta justificándolo. Increíblemente, se puso al mismo nivel a los terroristas, con las fuerzas del orden, como si fuesen lo mismo. Y, además, desde ese momento, se empezó una sistemática humillación a las fuerzas armadas y policiales.

Ése es un claro ejemplo de posverdad. Una reinterpretación de la realidad, que además se encargaron de difundir en colegios, universidades y así minimizar el impacto salvaje que tuvo el terrorismo en el Perú. No fue una guerra interna, ni un conflicto social, fue terrorismo puro y duro, perpetrado por Sendero Luminoso y por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

¿Otro ejemplo? El 17 de diciembre de 1996 el MRTA atacó la Residencia del Embajador de Japón en Perú, tomando como rehenes a alrededor de 800 personas. De ellos 72 permanecieron 126 días. Gracias a la Operación Chavín de Huántar, que fue reconocida por todo el mundo, se pudo recuperar a 71 rehenes sin daño, falleciendo lamentablemente 1 de ellos y 2 Comandos héroes. Todos los terroristas fueron abatidos.

La posverdad ha minimizado este hito de la historia nacional, quitándole toda la heroicidad al operativo y encima increíblemente se ha juzgado a los Comandos hasta el día de hoy. Esa es otra farsa montada para equiparar la acción terrorista, con la legítima defensa de nuestro país.

Como último ejemplo mencionaré que nuestro país estaba quebrado, tomado por la violencia, derrotado por la hiperinflación y declarado no elegible por la comunidad económica internacional.

En los noventa, durante el Fujimorismo, todo eso se superó. Vencimos al terrorismo. Empezó un shock de crecimiento económico y el país se reinsertó en el contexto económico globalizado. Inclusive firmando Tratados de Paz con Chile y Ecuador.

Otra de las grandes decisiones fue la privatización de las empresas del estado que estaban quebradas y solo producían pobreza. Eso abrió las puertas de la inversión extranjera. Quizá en los orígenes las condiciones fueron muy complacientes lo que hizo atractiva la llegada de capitales internacionales. Pero éramos un paciente terminal y no nos quedaba mucho por elegir. Hoy eso debería mejorarse y corregirse porque ha habido mucho abuso también.

La posverdad está reescribiendo la historia, como que todo eso hubiese sido circunstancial. Como si naturalmente, o por arte de magia, todo iba a pasar sin que hubiese nadie que dirigiera el destino del país, quitándole todo mérito a Fujimori.

Seré muy enfático al afirmar que No Soy Fujimorista. Pero sería un antipatriota si no reconociera que el país cambió en su gobierno. Y no fue porque confluyeron los astros, o por una mera coincidencia de factores. La historia de nuestro país tuvo un giro insólito. Y eso en buena medida se debió a la implementación del nuevo modelo económico de libre mercado. Por supuesto que tiene muchas deficiencias, y correcciones que se deben hacer, pero son muchas más las virtudes.

No puedo dejar de mencionar que la peor lacra de las últimas dos décadas es la corrupción, que ha arrastrado a todos los ex presidentes. La posverdad inclina la balanza hacia el fujimorismo como el origen de todo. Y ha generado un odio visceral hacia todo lo que lo represente. Pero eso no es cierto, porque todos los corruptos posteriores a Fujimori, justamente, no han tenido nada que ver con el fujimorismo.

Por último la posverdad postula, con mucha falsedad, que el culpable de las desigualdades en el país, es el modelo económico. Falso. El modelo ha generado riqueza, trabajo, crecimiento y disminución drástica de la pobreza . Han sido los Gobernadores Regionales los grandes incapaces y muchos de ellos corruptos, los depredadores de los ingentes recursos, lo que impidió que estos lleguen a los más necesitados.

Y ¿saben de donde provienen casi el 80% de los gobernadores? De los partidos y movimientos de izquierda, filo comunistas, o socialistas. Ejemplos hay numerosos.

Seguiremos en una próxima columna desnudando toda este relectura de la realidad y buscando, quiénes están detrás de esta posverdad.

Guillermo Ackermann Menacho
Desde hace 40 años me desempeño como gestor en la industria de las comunicaciones y el marketing, tanto en medios tradicionales, radio y televisión, en la producción de contenidos audiovisuales, documentales, videos institucionales, programas y publicidad, realizados en 24 países. Desde mi juventud he participado en diversas iniciativas sociales, deportivas y religiosas, como gestor y voluntario. Soy un convencido que este mundo se puede cambiar si cada uno pone su granito de arena y, en lo que hago, trato de poner el mío.

1 comment on “La posverdad, una manera de reescribir la historia

  1. Gracias por de definir de manera tan sencilla y directa lo que el Perú tuvo que atravesar para lograr que las nuevas generaciones tuvieran la paz y seguridad al momento de estudiar, trabajar y progresar.
    Gracias por recordarnos a todos quien puso orden en el Perú y quién nos coloco en los rieles del progreso.
    No soy Fujimorista , pero fue el Sr. Alberto Fujimori quien nos puso en el mapa geoeconomico, fue quien nos dio orden y esperanza. La corrupción no solo fue en su gobierno, esa corrupción está desde que el Perú se proclamó República.

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