Ismael Iglesias Opinión

No más ricos en un país pobre

Cuando los aliados ganaron la II Guerra Mundial llevaron a todos los civiles alemanes a los campos de concentración nazis para que vean in situ el genocidio a los judíos, y así desfilaron aterrados ante los cerros de cadáveres desnudos diciendo haber desconocido estas atrocidades, la mayoría dejó de ser simpatizante nazi de inmediato. Hitler los había endulzado con su ¨teoría del espacio vital¨ que postulaba que Alemania tenía el derecho a procurarse el territorio (sin importar a quien pertenezca) que le haga falta para su crecimiento y desarrollo, y con la ¨supremacía de su raza¨. Conceptos recogidos años antes en su libro Mi Lucha (por el cual cobró 3 millones de euros actuales de derechos de autor comprándose su primera colección de Mercedes Benz), ahí menciona 368 veces la palabra judío, afirmando que eran parásitos y terminaban matando a la sociedad que los hospedaba, y de Francia se refería como ¨país de negros y judíos¨ por su política migratoria abierta. Una vez en el poder aplicó el ¨blitzrieg¨ (guerra relámpago) para anexarse toda Europa y procurarse territorio, y ¨la solución final¨ para asesinar a 6 millones de judíos. A pesar de su libro y sus discursos políticos constantes, donde dejaba en claro sus intenciones, los aliados creyeron en el pacto de no agresión que él mismo les propuso hasta que se vieron invadidos y los judíos no huyeron a tiempo porque confiaron en el sistema alemán hasta que Hitler les quitó todo y los metiera en las cámaras de gas para no gastar munición. Los líderes totalitarios justifican sus crímenes y permanencia en el poder en nombre del pueblo, así lo hizo Mao en China (82 millones de muertos en la llamada Revolución Cultural que mató a la clase burguesa dejando sólo obreros y campesinos, siguen en el poder como partido único), Stalin en Rusia (21 millones de muertos en la Gran Purga, mató a opositores y disidentes con una simple sospecha, él gobernó 29 años hasta su muerte pero el comunismo se quedó 73 años), los Kim en Corea del Norte (4.6 millones de muertos  con dinastía dictatorial de partido único, llevan 71 años en el poder), Ho Chi Minh en Vietnam (3.8 millones de muertos, 24 años de presidente hasta su muerte, el partido comunista ya lleva 76 años en el poder), Pol Pot en Camboya (2.4 millones de muertos, la quinta parte del país, por considerarlos ¨enemigos del estado¨), Taraki en Afganistán (1.5 millones), Tito en Yugoslavia (1.17 millones), Chávez y Maduro en Venezuela (0.272 millones, 22 años y continúa), Castro en Cuba (73 mil muertos,  62 años y continúan)  y el etc. es largo. El comunismo ha ocasionado la terrible cifra de 120 millones de muertos ¡Más muertos que todas las guerras juntas! A esta barbaridad hay que agregarle que todos los dictadores se hicieron ricos y amasaron grandes fortunas personales mientras sus gobiernos comunistas empobrecían a todo su pueblo.  A diferencia de estos países, Estados Unidos, a todas luces el país más rico del mundo, desde su independencia en 1776 ha tenido 58 elecciones presidenciales libres y en esos 245 años sólo 10 muertes por causas del comunismo dentro de su país. Por su parte,  los judíos, han ganado todas sus guerras y son la primera nación del mundo de pandemia en volver a la normalidad y casi todos vacunados, antes que Alemania (donde ya no existe el partido nazi, declarado ilegal y sus líderes juzgados sino se suicidaron), las vueltas que da la vida. Las ideologías totalitarias y el comunismo sólo le han traído al mundo horror y pobreza generalizada, y si un plan de gobierno, ideario, libro, discurso o entrevista, de un candidato y partido político o de sus líderes, habla de comunismo, de marxismo, mariateguismo o cualquiera de sus ismos, incluyendo el machismo, ya sabemos lo que se viene, así firme actas, hojas de ruta y proclamas o pactos de no agresión como Hitler. No esperemos a estar perseguidos por ser opositores o disidentes, ni estar decepcionados como esos ciudadanos alemanes mirando los cadáveres que su líder había ordenado matar en nombre del pueblo alemán, y salgamos a protestar contra los nuevos gobernantes que se harán ricos mientras todos somos pobres gritando a coro ¡No más ricos, en un país pobre!

Ismael Iglesias
Oficial FAP en retiro. Licenciado en Ciencias de la Administración Aeroespacial. Graduado en Inteligencia. Bachiller en Ciencia Política. Inteligencia en EE.UU. Imágenes Satelitales en Francia. Estudios de Maestría en Ciencia Política. Fue Gerente Municipal y Gerente General del Servicio de Administración de Inmuebles en Trujillo. Escribe en Correo. Ha escrito en La Industria, Revista Aviación, Revista Air Power de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y otros. Miembro del Instituto de Estudios Vallejianos – Universidad Nacional de Trujillo.

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