Ismael Iglesias Opinión

La misma piedra que cae

Si usted lanza una piedra hacia arriba caerá por su propio peso y la gravedad, pero si la piedra que no conoce de leyes pudiera tener conciencia de sí misma, creería que ella es la que dirige su trayectoria. Cualquier acción y decisión en nuestra vida está determinada por causas y ocurrencias previas, es decir el presente está determinado por nuestro pasado así como nuestro futuro depende de las decisiones del presente. Las opciones políticas radicales y vinculadas con el terror tienen opción electoral porque la experiencia terrorista que sufrió el país no se ha enseñado en las aulas, los cincuentones y más la tenemos clara (con sus excepciones), pero la mayoría de los más jóvenes no, los últimos gobiernos se encargaron muy bien de eso, con los museos de la memoria, comisiones de la verdad (más bien de la mentira), y discursos de guerra interna o violencia política, etc. ¡Aquí hubo terrorismo, sanguinario y cruel! Por ejemplo, mientras políticos idealizan a las delincuentes terroristas Edith Lagos, camarada Nora, Lori Berendson y Maritza Garrido Lecca, poco o nada se hace por recordar a la dirigente María Elena Moyano, que organizó a las mujeres de Villa El Salvador para mejorar su calidad de vida, la defensa de sus derechos y los derechos humanos contra Sendero Luminoso, hasta que un comando de éste la mató con apenas 33 años cuando dirigía una pollada para el programa Vaso de Leche, 15 terroristas la acribillaron dejando huérfanos a sus dos menores hijos, una terrorista le disparó en el pecho y la cabeza (Sendero obliga a que los niños y mujeres den el tiro de gracia), no contentos aún arrastraron su cuerpo hasta una plaza y lo dinamitaron con cinco kilos de explosivos. A los cuatro días de ser sepultada en medio de una multitud, los terroristas también dinamitaron su tumba. Ella se enfrentó a los paros armados del “pueblo” (frase común en campaña) que ordenaba Sendero y salía a las calles a organizar a las mujeres, eso no le perdonó el terror, le llamaron la Madre Coraje. Tampoco se habla de sor María Rivas “Aguchita”, que el Papa Francisco beatificará dentro de poco por martirio, al ser brutalmente asesinada por senderistas en la plaza pública de una comunidad asháninka que ella educaba y con quienes vivía en armonía, o Lucanamarca, uno de los más de 300 genocidios de Sendero, donde mataron a 69 campesinos, 18 niños incluyendo un bebe de seis meses a quien le aplastaron la cabeza, los demás niños tenían las manitas y caritas quemadas y degollamientos, once mujeres incluyendo ocho embarazadas con la cabeza aplastada y los hombres con aplastamiento contuso reiterado en la cabeza con piedras. Abimael Guzmán, cabecilla de esta banda terrorista a quien ellos llaman Presidente Gonzalo y a quien el Movadef pide su libertad, dijo en una entrevista que “su tarea era asestar un golpe devastador y que la jefatura central (él) planeó la acción y dio las instrucciones, así el estado entendería que estaban en el equilibrio estratégico de la guerra para tomar el poder”. ¿Cómo entonces un partido vinculado a Sendero Luminoso puede tener tantos electores? Son responsables los gobiernos, sus acciones y políticas públicas, su discurso y lenguaje políticamente correcto, la tibieza e indeterminación de sus líderes e instituciones, y como no, la indiferencia de una sociedad que así como en la pandemia, empieza a valorar la vida sólo cuando el muerto es de casa. Sólo de imaginar la forma en que estos mártires fueron asesinados hace hervir la sangre pero sorprende más que una sociedad y su estado poco hablen y nada recuerden de los mártires del terror que son decenas de miles ¿Se enseña ésto en los colegios?  ¿Se rinde homenaje público a los mártires? Cuando escucho al candidato del lápiz decir que estatizará empresas, que le dará la riqueza a los pobres (cosa que es falsa), etc. sin saber siquiera las leyes de la economía, pienso en la piedra que al caer cree que ella dirige la caída y no las leyes de la física, cuando lo escucho decir que no es terrorista mientras lo veo rodeado de senderistas a su costado, no puedo ser indiferente ni tibio, y esa misma piedra que cae me recuerda a la que reventó la cabeza de todas las Madres Coraje, de todas las Aguchitas, de los niños, mujeres y hombres de todos los Lucanamarca que mató Sendero.

Ismael Iglesias
Oficial FAP en retiro. Licenciado en Ciencias de la Administración Aeroespacial. Graduado en Inteligencia. Bachiller en Ciencia Política. Inteligencia en EE.UU. Imágenes Satelitales en Francia. Estudios de Maestría en Ciencia Política. Fue Gerente Municipal y Gerente General del Servicio de Administración de Inmuebles en Trujillo. Escribe en Correo. Ha escrito en La Industria, Revista Aviación, Revista Air Power de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y otros. Miembro del Instituto de Estudios Vallejianos – Universidad Nacional de Trujillo.

4 comments on “La misma piedra que cae

  1. Eduardo Rabines Llontop.

    Mi apreciado Ismael:
    Nuestro precioso país todavía no ha sido pasado en limpio. Esta escrito en borrador. Por lo tanto, aquí los «chanchos vuelan» y también se orinan en la ley de Newton, aquí «una piedra se va para arriba».

  2. Martín Belaunde Moreyra

    Con respeto por las ideas del articulista, no creo en ningún determinismo. La voluntad hunana supera las mayores dificultades y desafiós Es cuestión de leer la historia.

  3. Ernesto Juan Barreda Arias

    Totalmente de acuerdo, ¿es tan difícil decirle terrorista al terrorista?

  4. Matty Lopez

    Solo el que no ha vivido el sinsabor de aquellos tiempos defiende a ese grupo que quiere asumir el poder.

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