Luis Otoya Trelles Opinión

La trampa, si afecta el resultado, es fraude

Desde pequeños nos enseñaron a competir. Los juegos fueron parte del aprendizaje. Aprendimos que a veces se gana y a veces se pierde. Con mucha paciencia nos explicaron las reglas de juego y si querías jugar debías respetarlas, Eso sí, nos dejaron clarísimo que no estaba permitido ganar haciendo trampa, porque salías del juego.

La vida en nuestra sociedad no es un juego, pero la comparación es válida. Las reglas de juego están contenidas en nuestra Constitución. La que protege nuestros derechos y nos exige asumir deberes con responsabilidad. Pero lo más importante es que TODOS nos comprometemos a respetarla.

En este proceso electoral estamos viendo con preocupación que las reglas de juego vienen siendo interpretadas a conveniencia y manoseadas ilícitamente para minimizar la gravedad de los hechos. En otras palabras, tratan de convencernos que lo que vemos, no es lo que ellos están viendo.

Lourdes Flores demostró hace unos días que en la alteración de actas hay voluntad de distorsionar el resultado de las elecciones. Las irregularidades que se vienen presentando son determinantes, considerando el estrecho margen entre uno y otro candidato, ya que estarían modificando la voluntad de la verdadera mayoría.

 Trampa es trampa, no importa el tamaño, el tipo, la variedad, la frecuencia, el lugar. Lo que importa es la intención y sus consecuencias.

Me pregunto, cómo reaccionarían los organismos electorales si hubiesen encontrado a militantes de Fuerza Popular reemplazando votos, suplantando identidades para votar, alterando actas o haciendo arreglos encima de la mesa de sufragio y debajo de ella. Nos preocupa su actitud desde el inicio de la segunda vuelta, complaciente en todas las exigencias del candidato y nada tolerante con la candidata en fijarle plazos, que consideran días de 20 horas en vez de 24 horas, para presentar e ingresar la totalidad de las actas a  impugnar

¿Cuál cree usted que habría sido la reacción de la prensa caviar? Hasta ahora la vemos ponderada, tolerante, midiendo con diferente vara las irregularidades del candidato, minimizándolas en su magnitud y sin considerar sus implicancias. Estoy seguro que, si hubiera sido Keiko la responsable de estos vergonzosos actos, estarían en este momento muy indignados, haciendo periodismo de investigación, como todos deberían hacer, para demostrar con rapidez la trampa y llamarlo sin tabúes fraude. Ahora mismo estarían liderando la exacerbación del odio y magnificando la protesta, dando a conocer, como lo hicieron en noviembre, los puntos donde la gente se concentraría para salir a marchar.

¿Cuál sería la posición de los grupos ANTI? Sería decidida para salir a marchar en contra del “fraude”, actitud totalmente opuesta a la asumida en esta segunda vuelta, en la que no han querido ir a votar o han dejado su voto en blanco para no comprometerse con ninguno de los dos candidatos. Los sentimientos negativos son su principal motivador.

¿No le hubiese gustado ver a los representantes del Ministerio Público actuando de oficio? A ellos les corresponde investigar y fiscalizar las múltiples denuncias recibidas dentro de un proceso que a todas luces es irregular. Queda claro que están más preocupados por perseguir a Keiko para probar que, según ellos, incumplió su régimen de libertad y sus restricciones. Lo hacen sabiendo que está luchando para exigir que se respeten sus votos y junto a los principales líderes de nuestra sociedad está defendiendo la Democracia, ante la amenaza de ser gobernados por grupos radicales.

En esta campaña estamos viendo que el poder de todas las fuerzas ocultas, se ha hecho visible con sus actos para impedir, sin éxito, el triunfo del fujimorismo.

Sería peligroso para el futuro de Perú y para la legitimidad del próximo Gobierno, constatar ahora o dentro de unos meses, el rol que parece están cumpliendo los representantes de importantes organismos públicos, que con su cuota de poder podrían estar encubriendo o solapando las pruebas y evidencias que se vienen presentando para sacarle la vuelta a Keiko Fujimori otra vez, en la segunda vuelta.

Las pruebas presentadas demandan a los organismos electorales mostrar transparencia y actuar con imparcialidad, para generar credibilidad y confianza en las decisiones que van a tomar. Sólo así podrán legitimar al nuevo Gobierno.

Luis Otoya Trelles
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.  

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