Luis Otoya Trelles Opinión

Una reveladora carta

El 65% de los peruanos consideran que hay indicios de fraude en el proceso de segunda vuelta. Lo más sorprendente es que también perciben lo mismo la mitad de las personas que votaron por el candidato Pedro Castillo.

Es lamentable que esta percepción de la ciudadanía no haya servido de reflexión a los miembros del JNE para comenzar a juzgar y evaluar con imparcialidad la anulación de actas solicitada por Fuerza Popular. En lugar de demostrar compromiso por conocer la verdad han declarado improcedente las 10 primeras actas evaluadas, judicializando el proceso y además negándose a proporcionar el padrón electoral solicitado por los abogados de Keiko Fujimori, que les permitiría sustentar su posición. Esto ha precipitado la declinación al cargo del Dr. Luis Arce Gómez, uno de los miembros titulares del pleno del JNE.

En su carta el Dr. Arce da a conocer que toma su irrevocable decisión por “la falta de transparencia y ausencia de disposición por parte del Sr. Jorge Salas Arenas para hallar la verdad electoral que evidencian cuestionables intenciones de decidir el destino de nuestra nación sobreponiendo los formalismos sobre la justicia y la verdad electoral, vulnerando los derechos fundamentales de los ciudadanos peruanos”.

En su valiente misiva muestra su preocupación por que no parece casual que la Fiscal de la Nación “omita sus funciones de persecutora de los delitos electorales que públicamente se vienen denunciando en el presente proceso electoral” o que el jefe de la ONPE afirme que “el proceso electoral se ha realizado limpia y transparentemente”. También considera que no es producto del azar que la Presidenta del PJ persista en mantener en el cargo, como su representante, al señor Jorge Salas Arenas, en la presidencia del JNE, pese a los serios cuestionamientos que pesan sobre él. Por último, critica a la JNJ por no realizar ninguna investigación por los presuntos actos funcionales irregulares que se denuncian contra Salas Arenas. También afirma que “dentro de toda esta coyuntura política se han sumado personalidades políticas y académicas, un sector de la prensa y ONGS con cierta tendencia política conocida que respaldan las actuaciones de estos funcionarios. Todo parecería estar orquestado, planificado y programado desde mucho tiempo atrás”.

 La carta, que formaliza su declinación al cargo, pone en evidencia lo que muchos sospechábamos y que ahora con un testimonio se podría corroborar. Hoy los peruanos exigimos con firmeza conocer TODA la verdad.

Nos preocupa la posición del JNE de minimizar estos hechos, considerándolos sólo como indicios de delitos individuales y no como actos organizados que muestran una clara intención de modificar los resultados de la segunda vuelta electoral para forzar una apresurada proclamación de Pedro Castillo, como el próximo gobernante de nuestro país. El Pleno del JNE debió siempre operar con cinco miembros titulares y lo ha venido haciendo a conveniencia sólo con cuatro, teniendo su presidente el voto dirimente en caso se produjera empate en votos. Está aún pendiente y desde hace un buen tiempo la nominación del representante del Colegio de Abogados, que no se ha podido definir en los dos últimos procesos electorales porque no se aceptó el triunfo del Dr. Javier Villa Stein, un señor juez incómodo para este Gobierno.

El momento que vivimos es trascendental y requiere el compromiso de nuestras más altas autoridades para generar confianza y credibilidad en las decisiones que va a tomar el JNE. Lamentablemente el presidente Sagasti, quien debería mostrarse conciliador nos confronta. Sagasti ve golpe donde más de la mitad de los peruanos vemos trampa o ve transparencia en un proceso en el que otros lo percibimos lleno de irregularidades, como también lo reclama la candidata. Pareciera que el presidente Sagasti tuviera alguna preferencia e interés en darle continuidad a un gobierno caviar.

Señor Sagasti, a usted le corresponde asegurar el proceso de transferencia, no de interferencia. Su ambición podría llevarnos a transitar por un peligroso sendero hacia un abismo al que cayeron países vecinos y no han podido recuperarse en décadas.

Qué pasaría si hoy de forma apresurada, sin haber encontrado la verdad electoral, se proclama un ganador y mañana más tarde se comprueba que con la complicidad de los organismos electorales se alteraron actas, reemplazaron votos, suplantaron identidades, falsificaron firmas, se registraron mal los datos de las actas, se anularon indebidamente mesas, etc.

¿Qué legitimidad tendría el nuevo Gobierno?  No queremos lucha de clases, No queremos DEDOCRACIA. Los peruanos queremos DEMOCRACIA. ¿El JNE nos lo podrá asegurar?

Luis Otoya Trelles
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.  

0 comments on “Una reveladora carta

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: