Luis Otoya Trelles Opinión

El Tribunal Constitucional en disputa

El Tribunal Constitucional es el más importante organismo jurisdiccional, que tiene a su cargo la interpretación y control de la constitucionalidad en nuestro país. Es tan importante que, el 30 de setiembre del 2019, Vizcarra disolvió el Congreso de la República por haberse  “atrevido” a iniciar el proceso de elección de los miembros del TC con mandato vencido, como le corresponde de acuerdo a la Constitución vigente.

Recién muchos meses después de su disolución los peruanos entendieron que, la forzada negación fáctica de la confianza al gabinete Del Solar, fue sólo la excusa para deshacerse de un Congreso que le resultaba incómodo y que la decisión de los parlamentarios de nombrar a los nuevos miembros del TC era una amenaza que ponía en riesgo la posibilidad de llevar adelante un perverso plan, diseñado por Vizcarra junto a los caviares, sus grandes aliados, para tomar el control de la justicia y los organismos electorales, en sus pretensiones de perpetuarse en el poder. 

En la actualidad seis de los siete miembros del TC, que fueron elegidos en mayo de 2014 por cinco años, tienen mandato vencido desde junio de 2019.

Los miembros del Tribunal Constitucional son elegidos por el Congreso de la República con el voto favorable de dos tercios del número legal de sus miembros. Por lo que su elección se sustenta en el consenso de las diferentes fuerzas políticas representadas en el hemiciclo.

Si hacemos memoria, Fuerza Popular tuvo amplia mayoría en el Congreso 2016/2021, lo que le hubiese permitido lograr consensos para incluir a gente cercana al fujimorismo entre los nuevos miembros del Tribunal Constitucional. En el 2014 lo hizo así el Congreso humalista. Vizcarra hereda este TC, que le resultaba conveniente mantener. Para lograrlo se encarga de encandilarlos al mostrar su interés en alargar el mandato de esos Tribunos, ya que no contaba con los votos suficientes para elegirlos en ese Congreso.

La disolución del Congreso y su convocatoria a nuevas elecciones congresales, le hizo abrigar la esperanza a Vizcarra que con su popularidad podría tener los votos suficientes en el nuevo Congreso para poder llevar adelante sus reformas constitucionales y elegir a los nuevos miembros del Tribunal Constitucional, que pudieran proteger y avalar sus acciones, como lo hizo el actual TC con su permisividad ante el flagrante e inconstitucional cierre del Congreso.

La elección de los nuevos miembros del TC quedó pendiente en la agenda del Congreso por la vacancia del presidente Vizcarra y la convocatoria a Elecciones Generales, programada desde antes de este suceso.

Desde hace unas semanas, este Congreso retomó el tema e inició el proceso de selección de pre candidatos al TC que ahora están siendo propuestos al Pleno del Congreso para su posible elección, en caso alcancen los votos necesarios. Según Luis Valdez, presidente de la Comisión de Constitución, la reacción de Sagasti de oponerse a que este Congreso lo hiciera, ha sido considerado como una intromisión a las facultades del Poder Legislativo.

Habría que preguntar por qué, sin aún haber concluido el proceso electoral, la persona encargada del despacho presidencial, reacciona igual que Vizcarra ante esta posibilidad de cambios en el TC. Parece no darse cuenta que con el poder que le da su cargo, obtenido por encargo, está interfiriendo en la autonomía de otro poder del Estado. Sus actos recientes dan la impresión de querer favorecer al candidato presidencial que viene recibiendo el respaldo del grupo caviar, que su partido forma parte, quienes están presionando para que se proclame ganador a Pedro Castillo, aún sin haber terminado de revisar las actas que se han solicitado anular.

Pareciera que manejar el proceso de selección y elección de los miembros del Tribunal Constitucional se ha convertido en una disputa territorial que ha generado una guerra sin cuartel entre dos grupos. Uno, atrincherado en la Plaza de Armas, que busca mantener el control de los organismos más importantes de nuestro país, para acceder al poder y actuar al margen de la ley con impunidad. Otro, en la Plaza Bolívar, que aspira a recuperar un Tribunal Constitucional, independiente y autónomo, que imponga el respeto a la ley e impida que en nombre de la ley se abuse y atropellen los derechos de los adversarios del gobierno de turno.

Luis Otoya Trelles
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.

1 comment on “El Tribunal Constitucional en disputa

  1. ALDO BUENO

    EN EL CASO DEL CONGRESO PARA ELEGIR A LOS NUEVOS TRIBUNOS DEL TC, ESTA CLARO QUE LOS DEL FREPAP Y DEMAS SE HAN VENDIDO, EN ESTA VIDA POLITICA TODO TIENE UN PRECIO, SOLO QUE UNOS VALEN MAS QUE OTROS…
    ME DA LA IMPRESION QUE LOS LAPICITOS ESTAN ACTUANDO CON MAS PICARDIA, RECURRIENDO CON ARGUCIAS LEGALES, LLAMESE HABEAS CORPUS, TAL VEZ DEBEMOS HACER LO MISMO, POR EJEMPLO PEDIR UN HABEAS CORPUS PARA RESGUARDAR NUESTRO VOTO, ES DECIR UBICAR A LOS VOTANTES QUE ESTAN EN LAS ACTAS CUESTIONADAS Y QUE TRAMITEN HABEAS CORPUS POR SUS VOTOS, DIGO…
    SUERTE Y QUE DIOS NOS COJA CONFESADOS

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