Luis Otoya Trelles Opinión

¡Pandemónium!

Los “opinólogos” han tratado de desarrollar habilidades especiales para poder descifrar quién realmente gobierna nuestro país. Muchos, a pesar de haber tratado de eludir darle importancia a la notoriedad que busca Bellido, nos ha sido difícil no tomarlo en cuenta cuando por su irreverencia pecha a Castillo, por su irascibilidad amenaza al Congreso y por su descontrolado odio que hace responsable de todo lo malo al fujimorismo. Algunos, por la deslealtad mostrada, podrían haber llegado a pensar que todo comenzaba y terminaba en Bellido. Sin embargo, eso sería subestimar con candidez a todos los que, detrás del escenario, titiritean con su poder las decisiones de un gobernante que aún no comienza a gobernar.

Vivimos en el país de la desconfianza crónica y del odio cultivado en las escuelas en base a mentiras. Los procesos electorales avivan el resentimiento, un sentimiento de frustración que se repite en cada elección ante la disyuntiva de votar siempre en contra de alguien, a pesar de haber tenido la opción de elegir un mejor candidato.

Pero tenemos que ser hidalgos en reconocer que esta vez, al igual que en las dos anteriores elecciones, un poder superior que no todos conocían, hizo posible que Perú Libre ganara unas elecciones que los imponía para conducir un país, que ni en su mejor sueño llegaban a gobernar. Por eso no tenían un plan, ni la experiencia, ni equipo suficiente en cantidad y calidad para poderlo hacer.

Las consecuencias las estamos viviendo en este desgobierno generado por un pequeño y advenedizo grupo que parece empeñado en demostrar quién es el más idóneo para destruir la poca confianza que nos queda de aspirar a vivir en un Perú con futuro.

Perú Libre pretende cambiar toda la Constitución, sin reconocer que lo que dice que quiere cambiar, ya lo contempla la actual. A excepción de los artículos que, modificándolos a su conveniencia, les permitirían perennizarse en el poder.

Aunque buscan la recolección de firmas para la convocatoria a un referéndum, esto tiene que pasar por el Congreso. Por esta razón confrontan al legislativo para cerrarlo por la vía de la cuestión de confianza. Ante este posible escenario, que se definiría por la vía legal, será muy importante legitimar un predictible Tribunal Constitucional, reemplazando a los tribunos con mandato vencido, para asegurar el respeto a la Constitución, no permitiendo que en nombre de la ley se atropellen los derechos de millones de peruanos. 

Lo más destacable de Perú Libre, hasta ahora, es que lidera un gobierno bilingüe que no le permite desconocer, ahora en dos idiomas, que no podría sobrevivir sin criticar al fujimorismo. Es evidente que el encono, resentimiento, odio y sed de venganza, que maceran desde hace tres décadas, por la derrota social que sufrió la subversión durante el gobierno de Alberto Fujimori, quien puso entre rejas a sus cabecillas y reconstruyó un país en ruinas para llevarnos a otro, con futuro, en el que vivimos y como peruanos nos sentimos muy orgullosos.

Qué podríamos ganar destruyendo lo avanzado hasta ahora. Es cierto que es más fácil destruir que construir. Ha sido muy cómodo criticar, hasta que les ha tocado pasar de la palabra a la acción para poner en marcha planes que, Castillo y su gente, parecen no tener, ya que después de dos meses aún no saben por dónde comenzar a gobernar.

El Gobierno de Castillo en su perversa lucha de clases, amenaza con poner al Perú al margen del respeto al orden jurídico, a la vez que lanzan programas y reformas, sin sustento, ni respaldo, que parecen ser “fuegos artificiales” que al desaparecer solo quedará el humo.

Luis Otoya Trelles
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.

0 comments on “¡Pandemónium!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: