Opinión Tomás Marky

Perspectivas: futuros indeseados

En América Latina hay 2 países principalmente, cuyos gobiernos se rigen por la ideología del comunismo, los 2, sin duda, tienen serios problemas económicos y una ciudadanía que ha perdido lo más preciado que tenemos los seres humanos, se trata de la libertad en el más amplio sentido de la palabra.

Comenzaremos por Cuba, que ya vive más de 60 años de comunismo y, al igual que su referente, la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), no han logrado alcanzar ni el crecimiento ni el desarrollo que pretendieron para sus pueblos.

Como es de todos conocido, la antigua URSS colapsó económicamente en 1,991 y se derrumbó su tan defendido comunismo; hoy en día la Rusia que conocemos ya no es comunista y solo persiste en su gobierno una soterrada esencia represiva que trata de mantenerse como una potencia solo en base a su enorme arsenal nuclear, recordemos que su PBI es 1.445 billones calculados al 2,020, cerca al de Brasil que es que tiene de 1.445 billones pero lejos del de Alemania que tiene 3.806 billones; en este sentido, muy lejos del PBI norteamericano y del de la China que también ya dejó de ser un país comunista y su enorme crecimiento se debe a una economía liberal propiciada por Deng Xiaoping, economía que permitió el resurgimiento del sector privado y la descentralización del poder. A este programa económico se le conoció como «Reforma y Apertura».

Volviendo a Cuba, debemos recordar que este país antes de ser capturado por el comunismo era un país bastante próspero dentro de los estándares de la Latinoamérica de ese entonces; su nivel de alfabetización en 1,953 era 76.4 %, lo que era bastante mayor a la media de nuestra América Latina; era la cuarta más alta.

Sin duda, Cuba tiene actualmente sus mayores logros en educación y salud; sus metas en educación colocan a la población cubana como una de más educadas en Latinoamérica, encontrándose en una situación similar a la de Chile, Uruguay y Argentina.

Sus logros en salud le han permitido alcanzar una esperanza de vida de 79 años, siendo superada solo por Chile y Costa Rica; pero esta esperanza de vida era también alta en 1,958, año en el que tenía un promedio de 64 años solo por debajo de Argentina (65) y de Uruguay (68).

 Sin embargo, estos logros no se han traducido en la mejora de su capital humano, siendo las remuneraciones muy bajas y sin muchos incentivos, lo que ha dado lugar a que muchos profesionales tiendan a migrar.

Pero hay algo peor, y es la asfixiante ausencia de libertad que va de la mano de una represión muy dura, situación que el mundo ha observado en las últimas manifestaciones ciudadanas que han sido muy fuertes y según los especialistas han marcado un camino sin retorno en la búsqueda de mayores logros económicos. Por cierto, en la Cuba de hoy la internet es muy restringida, lo mismo que el uso de la telefonía celular, sin duda por el temor del gobierno comunista a la interculturalidad y al multilateralismo. Cuba ha retrocedido en la modernidad lo que se observa en la cantidad de periódicos, teléfonos, automóviles y en un considerable déficit de viviendas.

Si embargo, no todos los cubanos han sufrido las enormes carencias en la despiadada idea de imponer y consolidar el comunismo a través de más de 6 décadas; y según la Revista Forbes, Fidel Castro tenía una fortuna de 900 millones de dólares, lo que de ser cierto refleja un fiel retrato de lo que es para el comunismo la defensa de los más pobres; Castro presumiblemente millonario en tanto Cuba y los cubanos vivían en un eterno desabastecimiento de alimentos y medicinas.

La fortuna de Castro, según los especialistas, se hizo a través de una red de compañías estatales como la Corporación CIMEX que eran tiendas al por menor y MEDICUBA, que se dedicaba a la venta de fármacos en el extranjero.

Esta quizá haya sido la razón de crear un Estado empresario; Juan Reynaldo Sánchez ex jefe de seguridad de Castro y fugado a los EEUU, escribió un libro titulado «La vida oculta de Fidel Castro» donde las extravagancias de este comunista que jamás renunció a las comodidades capitalistas y nunca tuvo límites para el derroche del dinero del PUEBLO cubano. Sánchez cuenta que Castro era propietario de una isla privada llamada El Cayo de Piedra, al sur de la Bahía de Cochinos, utilizando para llegar a esta isla, un lujoso yate con madera de Angola y equipado con 4 motores que le obsequió el líder comunista ruso Leonid Brezhnev. Tenía además una lujosa villa en La Habana, donde disfrutaba de un centro médico privado, fumaba los mejores habanos y bebía whisky escosés.

Ese es el comunismo que ama tanto a los pobres y desvalidos que los multiplica y, desde luego, llena de dinero a quienes el pueblo venera como líderes de cambio cuando en realidad, en su mayoría, son solo falsos valores.

El otro caso cuyo gobierno se rige por la ideología del comunismo es, como todos sabemos, Venezuela; un país con reservas probadas de petróleo calculadas en 303,800 millones de barriles al 2019, más que EEUU, Méjico y Canadá juntos, además de tener gas, carbón, oro, hierro, plata, cobre y plomo. No hay que olvidar que en 2,018 se descubrió una de las mayores minas de oro del mundo en lo que se llama el arco minero del Orinoco.

Venezuela, actualmente denominada República Bolivariana de Venezuela, con una población estimada en alrededor de 30 millones de habitantes y con una superficie de 916,445 Km2 (Perú tiene 1’millón 285,215.6 km2), aunque se calcula una migración de entre 6 y 7 millones de venezolanos. En 1,995, en términos comparativos, Venezuela tenía un PBI de US $77,427 millones de dólares, en tanto que Perú tenía US $51,380 millones de dólares.

Al año 2,020, el PBI de Venezuela con todas las riquezas que alberga, fue de US $ $47,225 millones, mientras que el del Perú fue de US $ 179,879’millones de dólares, aun cuando la pandemia del Covid-19 ha ocasionado estragos en casi todas economías del mundo, la de Venezuela se encuentra en caída libre y con una hiperinflación extremadamente difícil de controlar, amén de cortes de luz y una escasez de alimentos y medicamentos.

¿A qué se debe esta situación?

A nuestro entender , si bien la caída de los precios del petróleo desde el 2,013 ha tenido mucha influencia, lo que ha causado el mayor daño es la enorme corrupción que existe en el gobierno desde los tiempos Hugo Chávez y al actual gobierno de Nicolás Maduro con la instauración del comunismo desde 1,999; sin embargo, es respetable la opinión de Manuel Sutherland quien sostiene que la ruina de Venezuela no se debe al socialismo ni a la revolución chavista , sino a la nociva transferencia de renta del capital importador hacia una casta burocrática – militar que vive a costa de las arcas públicas; sostiene, además, que el proceso bolivariano más bien es una variante del rentismo petrolero que ya se había registrado desde el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1,974-1,979).

Afirma Sutherland que más que una revolución socialista clásica, el proceso bolivariano o chavista, se parece a un nacional populismo militarista.

Venezuela, en realidad se hizo socialista cuando Hugo Chávez tomó posesión del gobierno comprometiéndose a llevar al país hacia el socialismo del siglo XXI lanzando la frase «Patria, socialismo o muerte»

Lo demás es historia conocida, a la muerte de Chávez, Nicolás Maduro fue designado como sucesor, en gesto característico del comunismo para perpetuarse en el poder; Maduro solo culminó estudios secundarios y desde muy joven perteneció a la Liga Socialista, siendo su único trabajo conocido el haber sido conductor en el metro de Caracas (Informes de inteligencia de la CIA, afirman que era el conductor con más multas en la compañía).

Las consecuencias de más de 20 años de socialismo del siglo XXI las conocemos todos y las observamos en las penurias de un millón de venezolanos en nuestro país luego de huir del paraíso socialista que descalabró a un antes próspero país.

 Actualmente en el Perú, el comunismo más extremista y cercano a las huestes sangrientas de sendero luminoso ha asumido el poder constitucional y el presidente Pedro Castillo, con muy escasas cualidades para asumir el gobierno, junto a sus seguidores buscan cambiar nuestra Constitución, especialmente en su capítulo económico y, sin duda, consolidar esta ideología del fracaso a efectos de perpetuarse en el poder tal como ha sucedido en todos los países que la han sufrido.

Para la mayoría de la población, según IPSOS, no es necesario cambiarla y que si bien puede sufrir algunos cambios hay que tener en cuenta que esta Carta nos ha señalado del camino de la prosperidad.

Castillo y sus seguidores hablan mucho del PUEBLO, probablemente desconocen que el socialismo nació a partir del surgimiento de los intelectuales en Europa como un grupo distintivo del siglo XVI, al tiempo que surgía una sociedad secular junto con los avances que había logrado la ciencia de ese entonces, precisamente la ciencia de un hombre como Copérnico que desplazó al hombre y su mundo del centro del universo, logrando poner al descubierto las leyes que rigen los movimientos de lo cuerpos celestes; sin embargo, elevó al ser humano como una criatura capaz de desentrañar los misterios más profundos de la naturaleza. Muchos de estos grandes pensadores como Montaigne, Bacon, Locke y el francés Claude Adrien Helvetius con sus ideas renovadoras llegaron hasta hombres como el anarquista Mijail Bakunin que era contemporáneo con Karl Marx, y fue el primero en advertir y sostener que detrás del anhelo del socialismo de los intelectuales existían intereses comunes y corrientes. Bakunin era opositor a la concepción marxista del Estado socialista argumentando que esto daría lugar a la dominación comunista de las masas.

Karl Marx, de otro lado, arguía que el PUEBLO debería no solo no abolir el Estado, sino, por el contrario fortalecerlo y consolidarlo y, de ese modo, ponerlo a plena disposición de sus benefactores, custodios y maestros, los jefes del Partido Comunista; afirmaba que debería centralizarse las riendas del gobierno con PUÑO DE HIERRO (es decir sin libertad) porque el PUEBLO IGNORANTE necesita una FUERTE TUTELA, sostenía que debería crearse un banco central que concentrara en sus manos toda la producción comercial e industrial, agrícola y hasta científica, dividiéndose además a las masas del PUEBLO en dos ejércitos, el industrial y el agrícola, bajo el mando directo de los ingenieros del Estado que constituirán la NUEVA CLASE político científica PRIVILEGIADA.

Muchos de los intelectuales insurgentes que querían y quieren cambiar el mundo consideran, según afirma Richard Pipes en su libro «La Revolución Rusa», que el descontento humano es algo que no hay que remediar, sino explotar. Es decir, explotar el resentimiento no solucionarlo, ha estado en el centro de la política socialista desde 1,840; esto, afirma, es lo que distinguía a los autodesignados socialistas científicos de sus predecesores los socialistas utópicos.

Esta actitud, afirma Pipes, dio lugar a lo que Anatole Leroy Beaulieu en uno de sus libros califique como «Política del odio” al socialismo, afirmando que eleva el odio a la categoría de principio.

Pipes también afirma que el historiador francés Augustín Cochin señalaba que la esencia del jacobinismo (radicalismo extremista) no está en el terror, sino en el empeño de la élite intelectual en establecer un poder dictatorial sobre el pueblo en nombre del pueblo, diciendo que este proceder se encontraba en el concepto de Rouseau quien afirmaba que «la voluntad del pueblo, era lo que la opinión ilustrada decía que era»

Volviendo a nuestro país, estimamos que debería ser un imperativo categórico para quienes no deseamos que nuestro país se convierta en otra Cuba o en otra Venezuela, recurrir, de ser necesario, al artículo 46 de nuestra Constitución que especifica que «la población civil tiene el derecho de insurgencia en defensa del orden constitucional; es decir, evitar las acciones de un gobierno usurpador que nos quiera imponer cambios que nos conduzcan a un futuro indeseado. 

Hay que luchar democráticamente para que no se cambie nuestra Constitución y si hay que hacerle algunos cambios éstos se hagan vía los mecanismos contemplados en la misma Carta Magna y a través del Congreso de la República. Ahora más que nunca hay que tener presente el verso del poeta argentino Pedro Bonifacio Palacios (1854-1917):

No te des por vencido, ni aun vencido

no te sientas esclavo, ni aun esclavo;

trémulo de pavor, piénsate bravo

y acomete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón de un clavo enmohecido

que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;

no la cobarde estupidez del pavo

que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora

o como Lucifer que nunca reza;

o como el robledal cuya grandeza

necesita del agua, más no la implora…

que muerda y vocifere vengadora,

ya rodando en el polvo, tu cabeza.

    Fuentes:

    – “Tiempos Modernos” de Paul Johnson.

    – “La Revolución Rusa” de Richard Pipes.

    –  Apuntes personales del autor.

Tomás Teobaldo Marky Montero.
Estudió en la Escuela Militar de Chorrillos, egresando el 01 de Enero de 1965. Pertenece al arma de infantería y es General de división en situación de retiro. Es graduado de la Escuela Superior de Guerra del Ejército y del Centro de Altos Estudios Militares. Fue Jefe Político Militar de Ayacucho, Comandante General de la Tercera y Cuarta Regiones Militares; Inspector General del Ejército y, Jefe del Estado Mayor General del Ejército.

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