Columnas Johan Leuridan Opinión

El matrimonio y la familia

  1. Fundamento de la sociedad

Un problema muy urgente en el mundo actual es el matrimonio y la familia amenazada por el poderoso mensaje materialista de la ideología de la tecnología que eliminó todas las culturas y logró hacer un ser humano homogéneo materialista sin conciencia de los verdaderos valores que unen las personas. Se entiende tolerancia como no tener una convicción propia. El divorcio, amor libre, egoísmo, hedonismo son ocurrencias del momento. La preocupación por la familia no se da solo en la Iglesia Católica sino también en otras Iglesias y en filosofías del ateísmo porque todos consideran que la familia es el fundamento de la sociedad.

Trescientos años antes de Cristo, el filósofo Aristóteles, decía que los padres aman a los hijos y los hijos aman a los padres. En este momento los padres enseñan a los hijos como deben vivir, como deben comportarse con otras personas. La actitud del amor traerá todas las otras virtudes del dar a cada uno lo suyo, aprender a luchar en la vida y saber sacrificarse porque vivir con otros incluye respetar los derechos de las otras personas. El amor de los padres con los hijos no se manifestará por decretos y comunicados sino por el ejemplo entre varón y mujer. Siempre somos ejemplos, para el bien para el mal. Por el testimonio de amor entre los padres y de los padres con los hijos la persona aprende a valorar la vida, la libertad, la paz, la justicia, el respeto, la lealtad y el agradecimiento. Se aprende a controlar emociones de egoísmo, envidia, odio, resentimiento, narcisismo, alcoholismo y drogas.

El ejemplo y las orientaciones de los padres son el modelo que servirá a los hijos para lograr también ellos un buen matrimonio.

Esta educación en la comunión familiar es un servicio fundamental a la sociedad porque sus hijos se incorporen en la sociedad como ciudadanos honestos, dedicados al estudio en los centros educativos, comprometidos con su trabajo, respetuosos de las leyes, promotores del bien, de los derechos humanos y de la dignidad de todos.  Cumplirán con la misión evangélica en su trabajo y en la política.

Los que no reciben este fundamento serán personas conflictivas en la sociedad: egoístas, engreídos, resentidos, bullying escolar, delincuentes, drogadictos etc.  

  • Iglesia doméstica

La Iglesia declara que la familia es la Iglesia domestica. Padres e hijos que se aman mutuamente son la Iglesia. La palabra central de la Revelación, “Dios ama a su pueblo”, es pronunciada a través de las palabras vivas concretas con que el hombre y la mujer se declaran su amor conyugal. La espiritualidad del amor familiar está hecha de miles de gestos reales y concretos. Dios tiene su morada. Cristo va al encuentro con ellos para incorporarlos en su vida y darlos la gracia de amar y hacer el bien. “Dios mismo es autor del matrimonio”. “La salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana se halla estrechamente ligada con la felicidad misma de la comunidad conyugal y familiar. Ellos son la iglesia doméstica.

La oración en familia es el medio privilegiado para expresar y fortalecer la fe, la participación en la Resurrección y la transformación del sufrimiento en una ofrenda de amor.

La familia cristiana es decisiva para la educación en la fe. Sin embargo, la transmisión de la fe en el hogar necesita más que una doctrina. El testimonio de fe y de amor entre los padres, originado en el amor de Cristo a la Iglesia, se transmite a los hijos.

Todos los documentos de los Papas y del Concilio manifiestan que la persona humana tiene una innata y estructural dimensión social y que el matrimonio y la familia son el fundamento de la sociedad como instancia primera y decisiva. El Espíritu que infunde el Padre renueve nuestra corazón y hace el varón  y la mujer capaces de amar como Cristo nos amó.

Johan Leuridan Huys
Licenciado en Sagrada Teología de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima y Doctor en Teología de la Pontificia Universidad Urbanianna del Vaticano. Decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la Universidad de San Martín de Porres.

3 comments on “El matrimonio y la familia

  1. Excelente padre Juan, realmente la oración en familia es el medio privilegiado para expresar y fortalecer la fe.

  2. Enrique Zurita

    Me quedo con esta frase, Padre Juan: La espiritualidad del amor familiar está hecha de miles de gestos reales y concretos. Dios tiene su morada. Cristo va al encuentro con ellos para incorporarlos en su vida y darlos la gracia de amar y hacer el bien. Amen. Feliz Noche.

  3. Alan Patroni M

    Fiel a su vacación sacerdotal y educadora, el Padre Juan continúa dándonos luces para defender y proteger la familia.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: