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Integrarnos al mundo o morir

La apuesta del Perú por el libre comercio y la integración con la economía mundial hecha a partir del 2001, después de las reformas estructurales de la década del 90, ha logrado grandes resultados: en 2001, las exportaciones totales del país bordeaban los US$ 6.000 millones, hoy superan los US$ 56.000 millones, es decir, se multiplicaron más de nueve veces, y se pasó de uno a tres millones de empleos generados.

El libre comercio ha permitido invertir, producir, crecer y vender nuestros productos tradicionales y no tradicionales al mundo. Los acuerdos comerciales han permitido el acceso preferencial de nuestros productos a 58 países, que representan el 80% del PBI del planeta y el 40% de la población mundial.

De hecho, gracias a estos acuerdos crecieron las exportaciones de las diversas regiones del país y somos líderes mundiales en exportación de arándanos, quinua, paltas, espárragos, pota, castañas y otros. Más de 8000 empresas peruanas exportan hoy cerca de 5000 productos. Nueve de cada diez son medianas y pequeñas empresas.

Importamos productos a precios competitivos, accediendo a bienes de capital e insumos en favor de la industria nacional. Nuestros ciudadanos eligen libremente una mayor variedad de productos provenientes de distintos países que son importados por más de 35,000 mypes.

Lamentablemente, el COVID-19 sacudió nuestras exportaciones: en el 2020 cayeron 15%. Solo la agroexportación soportó el golpe (segundo sector exportador después de la minería) con un crecimiento del 7,5%. Sin embargo, el comercio exterior se está recuperando. En enero de 2022, el comercio exterior de bienes superó los US$ 8.300 millones, creciendo más de 9% frente al año 2021, gracias a la mayor exportación de bienes no tradicionales,destacando los mayores envíos de bienes textiles, metalúrgicos, pesqueros, químicos, agropecuarios, entre otros.

El comercio exterior es un motor para la reactivación económica, dinamiza la producción descentralizada, genera empleo formal, emprendimientos e inversiones. Asimismo, enfrentamos retos que se deben vencer de inmediato: la articulación de políticas públicas, productivas y de promoción, mejorar la competitividad, impulsar la apertura de mercados y potenciar la eficiencia logística. Es decir, promover nuevos capitales que generen inversión productiva, la creación de capital humano y riqueza social.

Estas son algunas reflexiones de la lectura del libro Perú, 20 años de integración comercial y exportaciones al mundo (2001-2021) de Raúl Diez Canseco Terry (Fondo Editorial USIL, 2022, 374 pp.). La obra nos recuerda las palabras del maestro Basadre acerca de un Perú con problemas ancestrales, pero también con posibilidades de progreso y desarrollo si el Estado, la Ciudadanía y la Empresa se lo proponen.

José Valdizán Ayala.
Historiador, investigador y docente universitario. Autor de obras de su especialidad, en particular en historia económica republicana. Fue Subjefe del Archivo General de la Nación, director del Fondo Editorial, la Biblioteca Central y Estudios Generales de la Universidad de Lima. Se ha dedicado a la docencia, la investigación y la edición de publicaciones académicas de importantes universidades del país por más de cuatro décadas. Actualmente se desempeña como profesor principal de la Escuela Profesional de Historia de la UNMSM y director del Fondo Editorial de la Universidad San Ignacio de Loyola.

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