‘Alcalde, le proponemos implementar un refugio en la Plaza de Acho para que las personas que no tienen hogar puedan pasar la inmovilización social obligatoria’ fue mi propuesta a 4 días de iniciada oficialmente la cuarentena en Perú.

‘¿Dónde firmo? ¿Para cuando está listo?’ fue la inmediata respuesta de Jorge Muñoz Wells el Alcalde de Lima Metropolitana.

En tiempos en que los peruanos hemos perdido la confianza en todo el sistema político y que cuestionamos a todas las instituciones que integran el Estado, acaba de perpetrarse un nuevo atropello que no puede pasar desapercibido, ni podemos ser indiferentes ante ello.

El Jurado Nacional de Elecciones aplicando el reglamento con una rigurosidad asombrosa y una muy dudosa celeridad ha vacado al Alcalde de Lima Metropolitana, Dr. Jorge Muñoz Wells, con  una sospechosa desproporcionalidad.

El Alcalde Metropolitano de Lima es la segunda autoridad electa más importante del país y este desprestigiado ente electoral, el mismo que con una  falta de transparencia sin precedentes, negó mostrar los padrones electorales para aclarar cualquier duda sobre las elecciones presidenciales pasadas. Aquel ente que desmedidamente impidió otras candidaturas con argumentos poco técnicos, ni profesionales. Ese mismo jurado que, estando incompleto por la falta de su quinto integrante, se hizo de la vista gorda ante la flagrancia de la falta grave en la inscripción de la plancha del partido que a la postre sería el ganador de las elecciones. Ese Jurado Nacional de Elecciones presidido por un abogado que defendió terroristas y del cual uno de sus integrantes renunció denunciando manipulación en sus fallos. Ese mismo organismo determina la vacancia del Alcalde de Lima Metropolitana, a escasos ocho meses del siguiente proceso electoral. Curiosamente y por extraña coincidencia este fallo se da a pocas semanas que Muñoz encarara al Presidente de la República pidiendo su renuncia y adelanto de elecciones.

Etimológicamente una de las acepciones del término corromper se refiere a la ‘descomposición moral de alguien o de una institución’. Y ése es el proceso al que han llevado, sus integrantes, a este órgano que debería estar al servicio del ciudadano para brindarle la seguridad que su voto está siendo bien resguardado. Hoy a mí el JNE no me representa, ni me da la garantía de imparcialidad.

Sobre Jorge Muñoz Wells se pueden decir muchas cosas. Durante cuatro periodos en la Municipalidad de Miraflores, quizá el segundo distrito más importante del país. Dos de ellos como Alcalde, siendo reelecto con una de las más altas votaciones históricas en esta importante ciudad.

Postuló a la Alcaldía de Lima Metropolitana en un momento en que había un caos en la comuna limeña por las últimas gestiones, acusadas de corrupción y contratos mal habidos.

Luego del primer debate entre candidatos Muñoz surgió como la esperanza para empezar la reconstrucción de la Ciudad de Lima, que cuenta con más de diez millones de habitantes.

Obtuvo poco menos de dos millones de votos logrando el 36.03% de la votación. Solo como dato estadístico, son casi la misma cantidad de votantes que obtuvo Fuerza Popular, a nivel nacional, en la primera vuelta de la última elección y tan solo setecientos mil menos de Perú Libre en la misma contienda.

Jorge Muñoz fue el Alcalde de los Juegos Panamericanos y, desde el primer día, desarrollo una impecable labor de coordinación con el Comité Organizador para que nuestra Ciudad quede por todo lo alto y así fue.

Le tocó hacer frente a todos los procesos y denuncias a la comuna por las irregulares concesiones anteriores y valientemente dio por concluidos contratos con evidentes señales de dolo.

A las pocas semanas de haber cumplido un año de gestión tuvo que hacer frente a la pandemia suscitada por el COVID 19 y, mientras que el vecino del frente se dedicaba a dar conferencias de prensa, mal informando a la población, Muñoz activó a todo el equipo municipal para que, los que voluntariamente se ofrecieran, salieran a atender a la población más vulnerable. Él mismo estuvo en la calle asumiendo el rol para el que fue elegido.

Doy fe que Jorge Muñoz Wells, Alcalde Metropolitano de Lima, estuvo al pie del cañón. En mi calidad de Presidente de la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana, a una semana de decretada la inmovilización social por el gobierno, le propusimos levantar en Acho un refugio temporal para las personas en condición de calle y, en tiempo record, la ‘Plaza de Toros’ se convirtió temporalmente en la ‘Casa de Todos’ recibiendo a los invisibles de la Ciudad, a los más olvidados. Esta acción, no solo se convirtió en la luz de esperanza para el país, sino que fue una noticia que dio la vuelta al mundo. Esta iniciativa fue puesta como ejemplo de buenas prácticas gubernamentales en foros internacionales como el BID y la Unión Europea, entre otros. Aún en plena pandemia se construyó el albergue permanente para estos nobles ciudadanos.

Pero hubo mucho más obras silenciosas. La comuna limeña implementó dos ‘Casas de la Mujer’ para acoger a las mujeres y niños violentadas durante ese tiempo. Junto con la Beneficencia y a las Hermanas del Santuario de las Nazarenas, la Municipalidad atendió, sin parar, a los comensales que se alimentaban de los comedores populares en el Centro Histórico.

Se inició también un reparto de canastas básicas familiares que alcanzaron a cientos de miles de familias llevándoles toneladas de alimentos, llegando a los lugares más recónditos de la capital.

Es la gestión que ha empezado la recuperación del Centro Histórico de Lima, marcando un hito sin precedentes, gracias, en primer lugar, a la aprobación del Plan Maestro para esta finalidad, y a la eficiente implementación del mismo. De esta manera se le está restituyendo los valores a nuestro Centro que volverá a ser el más bello de toda la región. Asimismo se diseño un ambicioso plan turístico y, se comenzó su ejecución, para poner a Lima como una Ciudad elegible para la actividad turística internacional.

El prestigio internacional de Jorge Muñoz le valió para ser elegido como Presidente de la Zona Andina y co Presidente de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas.

Hay casi 1000 obras de infraestructura entre grandes, medianas y pequeñas. Se pueden resaltar la recuperación de las Av. Huaylas y Defensores del Morro, la culminación del tramo de la Costa Verde hasta el Callao, 12 km de las Av. Los Héroes y Pachacútec, impactando en 600,000 habitantes de Lima Sur y en los próximos días será inaugurado el viaducto del Ovalo Monitor que beneficiará a más de 500,000 vecinos con influencia en 6 distritos.

Todo lo mencionado brilla con el lema que, desde el primer año, Muñoz instauró como cultura municipal:  ‘Mas obras sin corrupción’ .

DOY FE, es el título de esta columna que no pretende ser un recuento de obras, pues no alcanzarían las líneas, sino un reconocimiento y agradecimiento a la integridad y transparencia de una persona con vocación política, que, en un país como el nuestro, es casi exponerse a la masacre, porque lamentablemente y con tristeza hay que decirlo ‘no hay peor enemigo de un peruano que otro peruano’.

No permitamos que esta arbitrariedad quede impune. No dejemos que se siga destruyendo el país en nuestros ojos. Levantémonos y defendamos lo nuestro. El Perú se lo merece. DEFENDAMOS LA DEMOCRACIA

Guillermo Ackermann Menacho. Desde hace más de cuatro décadas me desempeño como gestor en el campo de las comunicaciones, marketing y responsabilidad social, tanto en empresas del mundo corporativo, instituciones con fines sociales, medios de comunicación, radios, televisión, digitales, así como en la producción de contenidos audiovisuales, publicidad, documentales, videos institucionales y diversos programas. He sido productor ejecutivo de material producido en 24 países. Desde mi juventud he participado en diversas iniciativas sociales, deportivas y religiosas, como promotor y voluntario. Soy un convencido que este mundo se puede cambiar si cada uno pone su granito de arena y, en lo que hago, trato de poner el mío.

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