Columnas Ismael Iglesias Opinión

El gobierno de la contra utopía

Utopía, isla inventada por el político inglés Tomás Moro en su obra «Del mejor de los estados posibles y de la isla Utopía», es el lugar donde se desarrollaba una sociedad ideal en su forma perfecta, «ou» (no) y «topos» (lugar), o sea «lugar que no existe». Moro explica así que se debe tener un referente de sociedad perfecta adonde los gobernantes deben apuntar, aunque nunca se llegue a la perfección. Así la isla perfecta de Tomás Moro se ha convertido en una palabra del idioma para señalar lo inalcanzable e ideal.

El Perú tiene que ser gobernado en todo el sentido de la palabra, pero ya van 10 meses de un desgobierno sin antecedentes en la historia republicana. La promesa del gobierno popular ha caído y nos hemos quedado estancados en la campaña electoral. Los ministros no tienen idea de cómo gestionar y no lo aceptan, por lo que siguen abrazando slogans cada día más vacíos. Para el ejecutivo la culpa de todo la tienen los supuestos 200 años de gobiernos de derecha, la oligarquía, las mineras, la clase política, los caviares, la prensa, todos, cualquiera, menos ellos. Por ejemplo el discurso del premier y el ministro de agricultura sobre la grave crisis de los fertilizantes y la campaña agrícola, que ya firmaron convenio con Bolivia (los altiplanos no tiene ni para ellos), que el guano de la isla llega al Cusco con 200 toneladas (sólo una chacra se lleva 10 toneladas), que hay 800 millones para importarla (no se sabe de dónde ni cuándo) y bla bla bla, el hecho es que ni un solo kilo de urea ha ingresado al país y esta campaña agrícola está perdida, y en mes y medio debe empezar la segunda campaña del año, están realmente perdidos en su gestión.

El gabinete está desconectado de las prioridades del país, las políticas de gobierno resaltan por su mediocridad y nulos resultados, existe una total falta de capacidad para ejercer los altos puestos en ministerios e instituciones. Jamás hemos tenido, ¡jamás!, un grupo de funcionarios que, solos y en conjunto, le den un sentido tan pleno a la palabra incompetencia. Las sesiones del consejo de ministros, que debería llamarse “coliseo de ministros”, se llevan a cabo en coliseos como si se tratara de un evento folclórico donde los ministros por turno dan un discurso a las graderías, hasta hay ministros cantores de coliseo ¿Cómo puede discutirse las soluciones a los problemas graves del país en este tipo de conciertos con portátil incluida? ¿En qué momento se tratan las cuestiones de estado y se coordinan sus soluciones a nivel gabinete bajo el liderazgo de un presidente secundado por un premier?

No solo no están preparados para sus cargos, cuestión que ya debilita la democracia, también son cuestionados legal y moralmente por sus antecedentes. No tenemos el gobierno que merecemos, porque nadie merece ser gobernando por un grupo tan nefasto de individuos.

Así nos arrebatan la oportunidad de crecer, de creer, de vivir en un mejor Perú, nos están quitando la utopía de una sociedad buena sostenida por un gobierno justo. Es el gobierno de la contra utopía, que se aleja opuesta y totalmente de esa sociedad ideal que queremos ser, es el gobierno del hartazgo popular, donde la palabra pueblo, al que tanto se alude en los tediosos discursos, ya no significa nada en boca de estos gobernantes, ese pueblo al que tanto ignora cuando las papas queman y los reclamos arden por los graves problemas del día a día.

Ver líderes ineptos e incapaces, rozando la ignorancia, es la causa de la falta de confianza de la gente en la clase política a la cual representan y eso ahuyenta de la vida política a las generaciones futuras, dejando al país en abandono. Han invertido los valores, haciendo de la victimización su bandera y replanteando los requisitos para la función pública del mérito al amiguismo, de la aptitud a la ineptitud, de lo moral a lo inmoral, de la conciencia al más vergonzoso cinismo.

Si Tomás Moro mirara a este gobierno y sus líderes, a sus coliseos de ministros, cantando y dando discursos de campaña, en vez de tratar los temas de estado, lo nombraría como “el gobierno de la contra utopía, el peor de los estados posibles”.

Ismael Iglesias
Oficial FAP en retiro. Licenciado en Ciencias de la Administración Aeroespacial. Graduado en Inteligencia. Bachiller en Ciencia Política. Inteligencia en EE.UU. Imágenes Satelitales en Francia. Estudios de Maestría en Ciencia Política. Fue Gerente Municipal y Gerente General del Servicio de Administración de Inmuebles en Trujillo. Escribe en Correo. Ha escrito en La Industria, Revista Aviación, Revista Air Power de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y otros. Miembro del Instituto de Estudios Vallejianos – Universidad Nacional de Trujillo.

1 comment on “El gobierno de la contra utopía

  1. Jaime Zevallos

    Adonde vamos a parar?

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