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Miente, miente que algo queda

La mentira tiene patas cortas, sentencia el refrán. No es lo mismo mentir que ocultar la verdad.  Mentir es cambiarla, no afrontarla y decir una cosa por otra, mientras que ocultarla es simplemente resguardar algún evento en aras de un bien.  Ya nos hemos acostumbrado a lo primero con el gobierno actual: no le creemos al Presidente de la República,  porque él no oculta nada, sino que miente con descaro. Nuestro contexto político actual se ha convertido en una mentira de vuelo corto, porque al final la verdad saldrá a la luz. Cuando el Jefe de Estado asumió sus funciones, comenzó a despachar en el Pasaje Sarratea en Breña, en un departamento o domicilio privado.  De allí emanaron muchas cosas que hoy se cuestionan. Hubo que recordarle un detalle: la sede del Ejecutivo es Palacio de Gobierno y no el lugar que había elegido para vivir y como oficina.  Él insistió en Breña para hacer efectivas algunas cosas.

 Un programa dominical lo descubre en estos vaivenes, sin sombrero chotano y con una gorra. ¿Qué estaba pasando?  Se presume que estaba negociando la concesión de licitaciones a algunas empresas.  La aspirante a colaboradora efica, Karelim López, lobista profesional, lo vendió.  Ella también estuvo en las reuniones de Sarratea y narró los hechos con aparente propiedad. Castillo ha negado hasta el hartazgo públicamente conocer a esta señorita; pero ella afirmó lo contrario y que, incluso, ha participado en las citas. ¿Una gran mentira por parte de quien tiene la mayor investidura del país? A partir de ese hecho, la población empieza a dudar de las afirmaciones del mandatario.  La mentira se hizo grande.  ¿Qué podemos esperar que alguien que se rodea de gente prontuariada y de dudosa procedencia?  ¿Que está diciendo la verdad?

Resulta que ahora los Ministros, cada cual con su mochila en la espalda, ya no duran.  Y lo peor de todo es que cuando se hace el cambio, se nombra alguien más incapaz  todavía y parte del mafioso entorno.  Entonces, no cambia nada.  Estamos en las mismas.  El gobierno es de una debilidad supina. Pende de un hilo.  Y el Presidente sigue en lo suyo.  Hace más de cien días que no brinda declaraciones a la prensa.  No sabe qué decir, teme a no responder a las preguntas adecuadamente, no entiende el lenguaje y se manda con una mentira más.  Prefiere hacer discursos en sus Consejos de Ministros descentralizados a contestar una interrogante a los periodistas que solo cumplen con su deber y trabajo.  Vamos sin rumbo, cual nave al garete. La mentira y la corrupción se han vuelto un objetivo.   Todo es confuso y oscuro en un gobierno que no tiene siquiera un año de haber asumido funciones. 

La misma ciudadanía que votó por él, ya que el fraude nunca fue comprobado, se ha vuelto en su contra.  Los Ministros caen como naipes, las cosas que Castillo dice no se hacen y hasta se ha pensado en una posible intervención de la Iglesia en el conflicto minero de Las Bambas.  Solo no puede.  Gente de la bancada de Perú Libre está renunciando y ya no conforman la mayoría en el Parlamento.  Nadie quiere quemarse a su lado. Se trata del primer Presidente investigado en funciones y acusado de liderar una red de corrupción y una organización criminal.  Esto no pasa: es una vergüenza. 

Por ahí intuimos que su mandato no durará.  Cuando murió Abimael Guzmán, no brindó declaraciones ante lo que eso significaba: el ser que más daño le había hecho al Perú y Castillo mudo.  ¿Qué nos queda, pues?  Ante tanta mentira y desatino, los peruanos exigen su inmediata renuncia. Comenzó mal, en medio de falsedades y secretismos. Definitivamente, mentir y mentir persigue la finalidad de que algo quede y acá no son pocas cosas que quedarán… pero quedarán para acelerar su fin político y su juzgamiento.

Miryam Patricia Falla Guirao
Licenciada en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Doctora en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Exbecaria de Investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la República Argentina en el área de Ética y Bioética. Docente Universitaria en pre y post-grado. Conferencista en universidades, colegios profesionales e instituciones jurídicas y de salud.

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