¿Será que alguna de las vacunas que nos han aplicado tiene propiedades que desconocíamos? Una de ellas pareciera habernos insensibilizado frente a la corrupción. Nos hemos vuelto tan indiferentes que ninguna denuncia nos escandaliza lo suficiente como para indignarnos frente a la inacción de la justicia. Lamentablemente los sinvergüenzas son los que mejor desarrollan “cuero de chancho” que les permite que nada de lo que pase o se diga los afecte. Mienten con tanta convicción que parecieran haberse convencido de sus propias mentiras.

Este gobierno, a través de sus consejos de ministros descentralizados, desde hace meses nos viene vendiendo humo a lo largo y ancho de todo el Perú. Este régimen insiste en exacerbar su manipulada y manoseada lucha de clases para victimizarse ante las denuncias de presunta corrupción que aparecen todos los días, cada una de ellas más grave que la del día anterior.

 Lamentablemente, Pedro Castillo no da la cara a la prensa desde hace cuatro meses para responder de lo que se le acusa y se esconde detrás de cientos de policías cada vez que decide salir a darse sus ya tradicionales baños de impopularidad, en medio de calles casi vacías, en las que sólo se escucha el descontento de la gente.

Hoy tenemos a un presidente del Perú al que le salpican los indicios de corrupción que el mismo ha generado por su incapacidad y negligencia al nombrar funcionarios mediocres, carentes de principios y valores, para ocupar los puestos más importantes de la administración pública. Los que sin tener los méritos suficientes han desplazado a valiosos funcionarios de carrera. La ignorancia sólo producirá más pobreza. 

Pedro Castillo ha anunciado la realización de un censo nacional que, siendo importante, debería postergarse para darle prioridad a fortalecer a la Contraloría que, ante la cantidad de denuncias de presunta corrupción, debería hacer de inmediato una auditoría a nivel nacional en todos los sectores denunciados, poniendo a los responsables a disposición de la justicia.

El bajo nivel de aprobación a la gestión de Castillo Terrones, sumado a las presuntas denuncias de corrupción, hace difícil la continuidad de su gobierno. La información y pruebas que vienen aportando los colaboradores eficaces, que lo sindican como el presunto cabecilla de una organización criminal, agrava su situación.

Si la nueva Fiscal de la Nación continúa el trabajo iniciado por Pablo Sánchez de investigar a Pedro Castillo, sabremos qué tan comprometida está en la lucha contra la corrupción.
Se están dando los pasos correctos. El Congreso ha variado el estatus de Pedro Castillo quien ha pasado de testigo a investigado, por mostrar poco interés en colaborar. Si la justicia corroborara las denuncias en su contra, Castillo podría ser llevado a prisión.

Preocupa la cerrada defensa de los caviares a este controvertido gobierno. Por el poder mostrado parecen tener influencia en las decisiones de la justicia en nuestro país y en las cortes internacionales.  Además, tienen de su lado a parte de la prensa que siempre parece apoyar sus iniciativas.  

Para evitar sorpresas, el nuevo Tribunal Constitucional debería dar muestra de haber recuperado su autonomía ante la perversa CIDH, a la que recurre la izquierda caviar cuando pierde, ante el Congreso, el Tribunal Constitucional o el Poder Judicial, para que le den la razón. Así antes anularon la sentencia del Tribunal Constitucional que ponía en libertad a Alberto Fujimori y ahora, decepcionados con el informe del congresista Cavero, van tras Merino y Antero.

Es una pena que en el Congreso no haya unidad para dar una solución legal para sumar los votos que permitan vacar a Castillo. Es evidente que esto no se podrá lograr mientras tengamos congresistas, en la mayoría de las bancadas, que están dispuestos a quedarse junto al presidente. Mientras no haya voluntad todo lo que se diga es “puro floro”.

Quisiera concluir este artículo con unas declaraciones de Carlos Neuhaus, que leí hace un par de días, con las que coincido plenamente: “Tenemos que prepararnos para rescatar al país. No es momento de ser simples espectadores de la crisis que vive nuestra patria porque estamos perdiendo la brújula.”

Luis Otoya Trelles
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.

1 comment on “Cuero de chancho

  1. Sí efectivamente, tantas mentiras sin fundamento, hacen que la población este saturada y tenga «Cuero de Porky», porque en ambos bandos dicen solo mentiras que siempre quedan en Investigación y nunca se llega a concluir y cerrar el caso, o Quieren que vuelva la Tía Laura para diga «Caso cerrado»?. Cuando el poder tiene Jueces, Periodismo, TV y Kamikases que se quieren inmolar defendiendo intereses ajenos, so pretexto de la democracia, ya la gente no se deja engañar así
    de fácil. QUE SE VAYAN TODOS.

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