Columnas Opinión Tomás Marky

Perspectivas: Mijail Gorbachov

Fue un gran líder soviético muchas veces repudiado en su país pero admirado en el mundo occidental, Gorbachov (1,931-2,022) fue abogado de profesión y desempeñó el cargo de Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y lo hizo desde 1,985 hasta 1,991, también desempeñó el cargo de Jefe del Estado entre 1,988 y 1,991; exactamente el 26 de diciembre de 1,991 se produjo el colapso de la URSS y con ello la guerra fría llegó a su fin.

La URSS quedó muy debilitada económicamente hablando debido a la carrera espacial y a la fabricación de armas nucleares a efectos de ganar el liderazgo mundial a los EEUU de América. Producto de ello, la URSS en ese entonces con más de 22 millones de km2 de extensión territorial estaba al borde de la bancarrota y su sociedad moralmente desequilibrada y harta de la ausencia de libertad y de la represión de la ideología comunista que, aún hoy, incomprensiblemente tiene seguidores en el mundo, siendo preocupante los sucesos que están ocurriendo en latinoamérica donde a la par del comunismo existen populismos tan perniciosos que han arruinado a países de futuro promisorio como Argentina y Venezuela, inclusive Cuba que, antes de ser tomada por el comunismo hace 63 años exhibía los primeros lugares de PBI en latinoamérica y, hoy, es casi un estado fallido.

Gorbachov comprendió que con la economía comunista era casi imposible lograr paridad con los EE.UU., máxime que en ese entonces el presidente norteamericano Ronald Reagan había lanzado su Iniciativa de Defensa Estratégica, conocida como la guerra de las estrellas. Gorbachov era consciente que el presupuesto de su país en gastos para defensa era incomparablemente menor al de los EE.UU., por lo que decidió acercarse al país del norte de América. Lo consideró una acción urgente.

Gorbachov se dedicó a reformar la política exterior de la URSS y luego introdujo las llamadas perestroika (reestructuración) y la glasnost (transparencia) en su política interna.

Era un hombre cuyo perfil era diferente al que mostraban los líderes soviéticos, su rostro amable y su realista y moderno pensamiento convencieron al presidente Reagan en el sentido que con este líder se podía dialogar y llegaron a tener un primer encuentro en Ginebra donde Gorbachov planteó lo que ningún líder soviético se atrevió jamás, la necesidad de distender la política y la reducción de armas nucleares; llegó al extremo de plantear la destrucción de estas armas, consciente de que éstas podrían llevar seriamente a una hecatombe nuclear que ocasionaría la destrucción de la civilización humana.

Con mucho valor, en 1,985, Gorbachov se atrevió a reemplazar al sempiterno ministro de Relaciones Exteriores Eduard Shevardnadze iniciando luego una visita a una serie de capitales de occidente poniendo en práctica lo que se conoció como la «ofensiva del encanto”; era sin duda un líder carismático y realista muy diferente al político hosco soviético, caricaturizado como un oso agresivo.

Sabía que era imposible lograr armonía entre la llamada guerra fría  y la solución de los serios problemas a la economía y a la sociedad soviéticas, de manera que instauró lo que llamó «nuevo pensamiento político» porque estaba convencido que debería haber un multilateralismo, es decir, pensaba que el nuevo mundo debería caracterizarse por la interdependencia global buscando siempre la cooperación y el consenso en las relaciones internacionales, pensaba en la colaboración recíproca constructiva que permita impedir catástrofes nucleares que podrían causar devastación en nuestra  civilización.

Su pensamiento, aunque no tuvo éxito, cambió la acción política en el devenir del siglo XX.

Su pensamiento se vio reforzado por la catástrofe nuclear ocurrida en Chernóbil (Ucrania) el 26 de abril de 1,986 que ocasionó un escape radiactivo 200 veces superior al de las bombas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki, ocasionando la evacuación de más de medio millón de personas.

Otro hecho en la misma dirección fue el fracaso del ejército en Afganistán conocido como el Vietnam soviético.

Es menester también recordar un hecho inédito para la seguridad soviética cuando en 1,987, la defensa aérea de la URSS se mostró incapaz de detectar a un joven piloto alemán que logró aterrizar en la Plaza Roja de Moscú.

En suma, diremos que uno de los principales deseos de Gorbachov era terminar con la economía de la guerra fría que demandaba enormes gastos que afectaban el desarrollo social de su ciudadanía; no decía que el comunismo era erróneo en su doctrina, pero se apreciaba que esta ideología había creado una suerte de desafectación en el tejido social; se decía entonces, irónicamente, que la URSS podía fabricar formidable armamento pero no destacaba en fabricar una buena línea blanca( refrigeradoras, cocinas etc) ni mucho menos podía fabricar los automóviles de occidente; el auto Lada fue una cabal demostración, era feo y su funcionamiento dejaba mucho que desear, era una mala copia del Fiat italiano.

Le faltó a la URSS lo que sí tuvo la China comunista, un hombre como Deng Xiao Ping, el hombre despreciado por el comunismo maoísta por sus ideas reformistas pero que a la muerte de Mao fue llamado por sus ideas y de inmediato se dejaron atrás los fracasados planes quinquenales estatistas y se instauró una formidable apertura económica con una economía social de mercado al estilo chino que hizo posible que las empresas estatales chinas puedan competir y desarrollarse; del comunismo de Mao solo quedó la falta de libertad y la represión.

Mijail Gorbachov sepultó el sistema comunista en el mundo que había primado hasta entonces desde tiempos de su creador Vladimir I. Lenin y propuso la idea de un mundo desnuclearizado que dió como resultado el diálogo norteamericano-soviético sobre asuntos de desarme nuclear y la prohibición de armas químicas, bacteriológicas y biológicas.

Reconoció lo que ningún líder comunista había hecho antes proclamando que el pueblo tenía derecho a la libertad de elección y decidió no retener a Europa Oriental bajo el yugo de la cortina de hierro; aunque confiaba en conservar a la Unión Soviética como una suerte de estados aliados, es de destacar que el rechazo de estas naciones cautivas fue tan rotundo que resultó imposible detener la desintegración de la URSS.

Lamentablemente, no pudo terminar lo que comenzó porque la ola que levantó lo barrió del escenario de la política de su país. Su muerte a los 91 años lo encuentra entre afectos y desafectos en la Federación Rusa actual.

Gorbachov salió del Kremlin sin aferrarse al poder, en cambio Yeltsin su sucesor y primer presidente de la Federación Rusa, se encargó de devolver la tradición de aferrarse al Kremlin.

En su vida personal, Gorbachov sufrió un golpe que lo abrumó, ello ocurrió en setiembre de 1,999 y fue la muerte de su esposa Raisa por leucemia. Era el amor de su vida y cuando la perdió expresó que había perdido el sentido principal de la vida y conoció según sus palabras lo que era la soledad.

Raisa, que acompañaba siempre a su esposo en los viajes que hacía alrededor del planeta era una mujer muy culta; estudió sociología, filosofía y derecho y adoraba la música, la poesía, el ballet y el arte en general; era políglota y entre los varios idiomas que dominaba estaban el alemán el inglés y algo de español.

Se le recordará también a Gorbachov porque en 1,987 fue el artífice de un hecho impensable hasta entonces y fue la firma de un Tratado sobre Armas Nucleares con el presidente Ronald Reagan; en ese año ya tomaba contacto con países europeos para lograr la unificación de Alemania.

Hay que recordar que, durante su gobierno, Donald Trump tuvo la intención de retirarse del tratado anteriormente mencionado, situación que dió lugar a un importante artículo del Washington Post el 4 de diciembre del 2,018 en el que M. Gorbachov y un exsecretario de Estado de los EEUU opinaron que abandonar el tratado podría significar una amenaza para nuestra misma existencia.

En otro orden de cosas, en noviembre de 1,989 cayó el Muro de Berlín hecho histórico de la humanidad que se hizo en forma pacífica y sin derramamiento de sangre. Cayó ese muro infame que ocasionó la muerte de muchos alemanes orientales deseosos de alcanzar la libertad, el progreso y el bienestar que se vivía en Berlín occidental.

Finalmente, ha desaparecido Mijail Gorbachov y se ha ido entre aplausos y diatribas, sonrisas y lágrimas, pero el mundo no olvidará al hombre que en el siglo XX cambió el rumbo de la humanidad y siempre la memoria colectiva recordará el lluvioso 25 de diciembre de 1,996 porque fue el día en que se arrió la bandera soviética roja

 con la hoz y el martillo y, en su lugar, se izó la bandera tricolor de la Federación Rusa.

Ocho años después, Vladimir Putin, el antiguo y dolido agente del KGB alcanzó el poder y calificó la desaparición de la Unión Soviética como una tragedia y, quizá en su fuero interno, juró recuperar el enorme papel de la antigua superpotencia.

Ha declarado que no asistirá a los funerales de Gorbachov y continuará con su invasión a Ucrania tal vez con el ánimo de reiniciar una nueva guerra fría contrariando los logros del fallecido líder.

Cuando en 1,990 se le entregó el Premio Nobel de la Paz, el Comité Noruego señaló:

«Durante los últimos años se han producido cambios dramáticos en las relaciones Este y Oeste. La confrontación ha sido sustituída por las negociaciones. Los viejos estados nacionales europeos han recuperado su libertad. La carrera armamentista se está ralentizando. Estos cambios históricos obedecen a varios factores, pero en 1,990 el Comité Nobel quiere honrar a Mijail Gorbachov por sus numerosas y decisivas contribuciones.»

Tomás Teobaldo Marky Montero. Estudió en la Escuela Militar de Chorrillos, egresando el 01 de enero de 1965. Pertenece al arma de infantería y es General de división en situación de retiro. Es graduado de la Escuela Superior de Guerra del Ejército y del Centro de Altos Estudios Militares. Fue Jefe Político Militar de Ayacucho, Comandante General de la Tercera y Cuarta Regiones Militares; Inspector General del Ejército y, jefe del Estado Mayor General del Ejército.

0 comments on “Perspectivas: Mijail Gorbachov

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: