Columnas Tomás Marky

Perspectivas: Cuba, migraciones y añoranzas

Cuba, una isla ubicada en el mar caribe, tiene una extensión de 110,860 km2 y, al 2021 tenía una población de 11 millones 317 mil habitantes, tiene una historia que ha transcurrido a través de múltiples conflictos desde la llegada de Colón en 1492 quien la describió como la tierra más bonita que los ojos humanos hayan visto; sin embargo, el país sufrió una pérfida esclavitud que duró desde 1520 hasta 1886 que dejó huellas muy profundas en el sentir colectivo de los cubanos quienes a pesar de todo desarrollaron una cultura de alegría, de música, de baile y de arraigo religioso bastante acentuados.

Solía afirmarse que hasta fines de los 50 Cuba era una suerte de burdel de los norteamericanos y, desde luego, algunas de estas afirmaciones podrían tener algo de verdad, aun así Cuba fue un país de alegrías contagiantes y gestor de ritmos inolvidables como el danzón cubano de Miguel Faílde que surgió a finales del siglo XIX, del conocido mambo surgido a finales de los años 30 del siglo XX, del chachachá, de la rumba, de la conga y del son cubano que fueron expresión de alegría y de creatividad y de los que disfrutaron nuestros padres y nuestros abuelos.

La historia de Cuba, llena de conflictos, es larga de contar, pero no se puede soslayar la figura de José Martí como el gran líder independentista de Cuba y que tuvo incluso una gran influencia continental; la insurgencia de Martí es señalada como el gran impulso hacia la independencia en 1,895. Sin embargo, España seguía teniendo el control de Cuba, pero, la intervención norteamericana ayudó de manera importante para que se logre finalmente la derrota de España.

Se comprenderá que lo narrado, es una apretada síntesis de la historia independentista de Cuba, la cual continuó hasta que se produjo el conflicto hispano-cubano-estadounidense que se inició en 1898 con el hundimiento del acorazado norteamericano Maine en la bahía de La Habana el 15 de abril de ese año, conflicto que condujo a la derrota hispana y la firma del Tratado de Paz conocido como el Tratado de París, en virtud del cual Estados Unidos recibió el control absoluto de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas.

El 1 de enero de 1899, EE.UU. inició la ocupación de Cuba vía un gobierno de decretos de órdenes militares y, después de una serie de acontecimientos incluida la Constitución de 1901, producto de una Asamblea Constituyente que tenía un carácter liberal democrático que, entre otros aspectos, debería proveer y acordar con el gobierno de los EE.UU. todo lo concerniente a las relaciones entre los dos países; sin embargo, el Congreso norteamericano aprobó una enmienda llamada la enmienda Platt mediante la cual se otorgaba a los EE.UU. el derecho a intervenir en los asuntos internos de Cuba cuando así lo creyera conveniente; es decir, una tutela abusiva que a la postre sería una fuente de resentimientos y rebeliones.

El 20 de mayo de 1902, Cuba surge como república teniendo como primer presidente a Tomás Estrada Palma. En este orden de hechos, llegamos al gobierno de Fulgencio Batista que es el gobierno tiránico y torpe contra el que se rebela Fidel Castro, un abogado de familia adinerada pero de ideas marxistas que mediante una guerra de guerrillas derrota a Batista y se hace del poder en enero de 1959, instalando un gobierno revolucionario comunista que resultó sanguinario, represivo y absolutista que dura hasta nuestros días y que en 63 años realizó algunos cambios radicales especialmente en salud y educación pero con una enorme falta de libertad y una gran represión que ha dado lugar no solo al desencanto de muchos cubanos sino a una constante migración que irónicamente se orientó, en gran medida, hacia el país de los odios de Castro. A través de estas más de 6 décadas, una gran cantidad de cubanos ha huido del pregonado paraíso que les ofreció el comunismo, cansados de la represión, de la ausencia de libertad y de oportunidades de progreso que han convertido a la otrora alegre y divertida Cuba en un país, económica y socialmente, casi fallido y donde nadie puede protestar so pena de maltratos y carcelería.

Resulta difícil de olvidar en este proceso migratorio el éxodo de Mariel que tuvo la extraordinaria cifra de 125,000 cubanos que dejaron Cuba desde el puerto de Mariel en La Habana en 1980 huyendo de las condiciones económicas en las que sumió el comunismo a Cuba; ciertamente, los peruanos no podemos olvidar que este éxodo se originó cuando en el mismo año 10,000 cubanos buscaron refugio en la Embajada del Perú en Cuba, en un terreno de 2,000 m2.

Actualmente, estas emigraciones continúan como vemos diariamente en las noticias internacionales, sumando más de 2 millones los cubanos que han huido de su país al cabo de más de 6 décadas de comunismo.

Según el Centro para la democracia para las Américas (CDA), se calcula que en el 2022 casi 178,000 cubanos han llegado a los EE.UU. por mar o por aire, cifra superior a los fugados de Mariel y a las huidas de los balseros en grandes olas migratorias.

¿Quiénes huyen de un paraíso?, si el paraíso es una legítima aspiración humana, nadie en su sano juicio huye de este, lo normal en el ser humano es huir de lo que se considera un infierno o de lo que se le parece.

Las más caras búsquedas de bienestar solo tienen que ver con la libertad, con las oportunidades de trabajo y con el respeto al Estado de Derecho que garantiza justicia dándole a cada ciudadano lo que le corresponde en concordancia con lo señalado en Constituciones Democráticas y en las leyes de una república que aseguran la libertad y rechazan la tiranía, la represión y el absolutismo.

Antes del comunismo, Cuba era igual de rica que España, tanto que en la década de los 40 del siglo pasado muchos españoles emigraron a Cuba cuya economía era floreciente; lamentablemente, los Castro frenaron el crecimiento económico de Cuba y ya en 1963 el PIB de España era el doble de la Cuba comunista.

Cuba, antes de la revolución que la llevó al comunismo, tenía un nivel de producción similar a varios de los mejores países de su entorno.

Aunque padecía, ciertamente, de los mismos problemas de desigualdad que son propios de Latinoamérica; el PIB de Cuba antes de Fidel Castro estaba alineado con la región latinoamericana; sin embargo, según cálculos del Proyecto Madison, 40 años después era la mitad. El PIB per cápita había aumentado 56 % hasta el 2,008 en tanto que el conjunto latinoamericano había crecido 136 % y el Caribe lo había hecho en 186 % es decir 4 veces más.

Según especialistas, la Cuba de los Castro ha tenido 2 períodos de expansión, el primero ocurrió en la década de los 70 y el segundo en el 2,000, los dos con ayuda internacional, el primero con ayuda de la entonces Unión Soviética y el segundo con ayuda de Venezuela.

Hoy, desaparecida la Unión Soviética y Venezuela con problemas económicos, la situación de Cuba se ha tornado dramática porque no hay trabajo, escasea el pan y se ha vuelto caro, hay protestas en las calles por lo que ha crecido la represión situación que el mundo ha visto en las recientes multitudinarias manifestaciones de protesta que han devenido en encarcelaciones con penas abusivas para sufrientes ciudadanos a quienes se les acusa de la comisión de delitos que en una democracia difícilmente serían aceptables.

Cuba era un excelente productor de azúcar cuando estaba en manos privadas y la última cosecha fue de 5.6 millones de toneladas de azúcar cruda. Estados Unidos le compraba la mitad de la producción y la Unión Soviética el resto, descartado por Washington.

En 1960, la Cuba de los Castro nacionalizó los ingenios azucareros estadounidenses y posteriormente nacionalizó el resto; en los años de 1970 a 1989, Cuba aumentó la producción de 5,9 millones de toneladas a 7,4 millones y a 8,1 millones en 1,988/1,989, producción que llegó a constituir el 90 % de sus exportaciones.

En 1991 ocurre el colapso y desintegración de la Unión Soviética y Cuba se queda sin su mercado principal y, como consecuencia la producción de su principal producto de exportación cae a 4,3 millones de toneladas.

Los EE.UU., luego de la nacionalización de sus ingenios penaliza vía la ley Helms-Burton muy duramente a terceras partes que inviertan en propiedades expropiadas en Cuba y esto dio inicio al fin de las exportaciones de azúcar en Cuba y con ello sus máximos ingresos por exportaciones; las tierras dedicadas al cultivo de azúcar son utilizadas en otros cultivos y sobrevino el inicio de la debacle económica de la isla, a pesar que en el período 1959-1989 el producto cubano aumentó a una tasa de 4 % anual y pese que conservó ciertas deficiencias económicas que son comunes en los países socialistas tales como el sobredimensionamiento de proyectos, tecnologías atrasadas frente a las de occidente y una poca eficiente competitividad.

Cuba no siguió los progresos de occidente y se complació de tener mercados socialistas como algo seguro para sus exportaciones.

Realizaron fuertes inversiones en infraestructura, modernizaron las redes ferroviarias, autopistas y caminos rurales e invirtieron en la mejora de los recursos humanos especialmente en salud, educación, cultura y deportes.

A pesar de todo, un gran porcentaje de cubanos siguió saliendo del país agobiados quizá por la falta de libertad y de iniciativa privada que son los motores del progreso de la humanidad y con la añoranza de los tiempos alegres en los que la isla exportaba música y grandes artistas que hoy, adormecida la mayoría silenciosa, han dejado de deleitar al mundo que alguna vez admiró a la isla que fue un paraíso verdadero.

Lo que fue la joya de la corona española, hoy presenta edificios sucios y ruinosos y hasta hospitales que, dada la pobre situación económica que vive la isla, no disponen de los medios que le permitan atender a la ciudadanía en las mejores condiciones.

¿A quién le gustaría vivir en la Cuba de hoy?

Pues por esa senda nos quiere llevar el gobierno de incapaces que nos gobierna, transitando por una ideología fracasada que, sin duda, arruinará a nuestro país. Si lo permitimos.

Se atribuye a Fidel Castro los consejos siguientes:

«Si vas a conquistar un país, destruye la dignidad del ser humano y acaba la economía de la nación»… «Al pueblo mantenlo pobre, ignorante, engañado, dependiente y ocupado buscando que comer».

Tomás Teobaldo Marky Montero. Estudió en la Escuela Militar de Chorrillos, egresando el 01 de enero de 1965. Pertenece al arma de infantería y es General de división en situación de retiro. Es graduado de la Escuela Superior de Guerra del Ejército y del Centro de Altos Estudios Militares. Fue Jefe Político Militar de Ayacucho, Comandante General de la Tercera y Cuarta Regiones Militares; Inspector General del Ejército y, jefe del Estado Mayor General del Ejército.

1 comment on “Perspectivas: Cuba, migraciones y añoranzas

  1. Buen articulo. Felicitaciones.

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