Columnas Ricardo Escudero

Me gustaría decirles lo que quieren oir

Ocurre no solo en el Perú, aunque esto no significa que no estemos molestos ni preocupados, pero en América latina, es parte de nuestras vidas que cualquier idiota llegue a gobernar, que un delincuente asuma el poder, que los corruptos juramenten como ministros y los lobistas como congresistas, ocurre y es casi tan natural, como respirar  mientras nos ahorcamos nosotros mismos con una soga en el cuello.

La capacidad suicida de la silenciosa población latinoamericana es de nunca acabar. No son miles años de historia los que nos permiten ver de dónde venimos, sino que se requiere unos minutos para saber adónde vamos: al cadalso. Pero lo irónico y paradójico es que sabiendo la fatalidad, nosotros mismos la ejercemos.

¿Es tan pesimista el destino? No, no es pesimismo, se trata de la realidad existencial, la que nosotros construimos a diario; es como si fuésemos a un partido de futbol y estando empatados, necesitásemos como estimulo de existencia la derrota y nos proponemos los autogoles, de eso hablamos. “Pero Ricardo, no seas tan negativo” me dicen tomando café algunos amigos y les respondo lo que dicen mis jóvenes lectores: “Es difícil hablar con los muertos de la democracia y es más complicado resucitar los cadáveres de la libertad”.

Los muertos de la democracia son todos aquellos que estando educados, bien formados, con emprendimientos exitosos y logros personales, se voltean para no hacer nada en beneficio de sus países, cuando las izquierdas los gobiernan hacia la dictadura del conformismo. No les importa nada –en ese proceso- más allá de sus elucubraciones y opiniones.

Los cadáveres de la libertad, son todos los que siguen el ritmo de la monotonía, la inclusión tontísima de la aceptación “oficial”, el transversalismo de la idiotez y el arrodillamiento, la nueva esclavitud ciudadana de los DNI de una sola foto nacional, con el rostro de la cobardía sonriente.

¿Pero no es duro todo esto, no hay gente que protesta? Apenas una brisa, apenas una garúa, mientras millones callan y se callan entre ellos. ¿O no lo ves?

Me gustaría decirte que la multitud abruma en las calles con sus cantos de libertad, con sus gritos de protesta por una mejor democracia, pero no es así el país, tampoco América latina, donde una Cuba sigue más de sesenta años matando al pueblo, donde una Nicaragua enferma de socialismo tiene a los nuevos “somozas” en el poder, mientras Venezuela hermosa, se desfigura y se cae en colgajos de miseria. Y mira Argentina, donde a un ladrón llamado Perón, millones le pedían que regrese para robar con sus encantos. Y es igual Brasil, con un convicto que arruinó al continente, y se posesiona hoy ese criminal, otra vez del poder, impune, gozoso, igual de corrupto.

¿Qué quieres para el Perú? ¿Otro inepto, otro ladrón? ¿Pelearnos para saber si tu ladrón es menos delictivo que el de tu vecino?

No despertamos porque nos gusta soñar y soñar que algún día todo cambiará, pero nada cambia, nada, porque tú no despiertas, ni quieres despertar.

Ricardo Escudero
Especialista en temas previsionales y recursos humanos, con formación en la UNMSM, Universidad de Lima y ESAN. Becario de las fundaciones Konrad Adenauer y Friedrich Ebert; Jefferson Fellow por The Thomas Jefferson Educational Foundation. Investigador periodístico y columnista de opinión política y análisis social. Autor de «La rebelión de la clase media» y «Desborde del estado y crisis popular». 

1 comment on “Me gustaría decirles lo que quieren oir

  1. Sandra Beatriz Leiva Silvia

    Todo lo que toca el comunismo lo degrada y tenemos que pagar con nuestros dinero las inoperancias que llegan a gobernar.

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