Columnas Juan Reyes

Constitución del Perú, una mirada administrativa

El conflicto constante entre Legislativo y Ejecutivo se debe, básicamente, a la falta de objetivos comunes, a la visión no compartida del Perú que todos quieren, a la ausencia de un pacto social que involucre a todos. Creeríamos que dicho pacto está contenido en nuestra Constitución; sin embargo, respecto de los poderes, ha puesto énfasis en su separación y equilibrio pero olvidó articularlos para la producción de resultados.

Gestionar al país debe pasar por un viraje hacia la gestión por resultados empezando, luego de la fiesta electoral, porque los poderes convengan en los objetivos sociales ―resultados― que lograrán en su gestión. Previo a la presentación del Gabinete, sus políticas de gobierno y sus presupuestos, los poderes Legislativo y Ejecutivo deberían publicar, por ley, los resultados que en materia social ambos se proponen alcanzar. Así tendríamos una visión compartida y sabremos, con el mensaje anual del presidente, si el Perú avanza en la dirección correcta. Entre el Legislativo y Ejecutivo debería existir una relación sinérgica.

Los resultados más representativos del interés nacional son la reducción de la pobreza y mejor calidad de vida. Ambos son sintéticos pues en dichos objetivos confluyen otros en una relación de causa–efecto. La reducción de la pobreza es consecuencia del incremento del empleo, y éste del incremento de las fuentes de trabajo, y éste de la promoción de la inversión privada. La calidad de vida se mide por el índice de desarrollo humano (IDH) que representa los logros obtenidos en la esperanza de vida, conocimiento adquirido y disfrute de un nivel de vida digno. Los poderes deberían acordar a cuánto van a reducir la pobreza y en qué tanto van a mejorar la calidad de vida de los peruanos.

La fijación de resultados es el punto de partida de todo control y gestión articulada.

La imagen que sigue grafica la forma cómo las distintas dimensiones del orden político y social de un país se articulan para alcanzar el resultado esperado. Los dos primeros pisos, el político y el legal-regulatorio, constituyen la causa cuyo efecto se refleja en los pisos tercero y cuarto. Del modo cómo se regule la propiedad, las libertades y garantías y los derechos fundamentales, se lograrán, o no, los resultados esperados en el cuarto piso.

El tercer piso contiene todo el accionar del Ejecutivo, promoviendo la inversión privada, regulando la competencia, protegiendo al consumidor, recaudando los tributos. Para que la inversión privada sea productiva en términos de rentas y generación de empleo, el Ejecutivo debe, con la inversión pública, favorecer su productividad y mitigar sus riesgos. Con mayores rentas, la inversión pública debe mejorar la calidad de vida construyendo escuelas, hospitales y dotando de servicios básicos. Entre la inversión privada y la pública debe existir una relación simbiótica.

El cuarto piso refleja los resultados de lo actuado en los pisos anteriores; es el valor generado que impacta en la vida de los peruanos: ingresos y condiciones de vida dignos. No es un valor sorpresa que responde al azar; es, por el contrario, un objetivo gestionado. A la fecha, ambos objetivos tienen una tendencia favorable, como se advierte en los gráficos siguientes:

Fuente: https://datosmacro.expansion.com/demografia/riesgo-pobreza/peru

El gobierno del presidente Alan García mostró los mejores resultados en ambos indicadores. La pobreza se redujo de 48% a menos de 25%, y el IDH se elevó de 0.697 a 0.721 al término de su gobierno. “El Perú ha crecido ―decía el presidente en su último mensaje a la Nación― gracias a la inversión privada; porque si el Estado invirtió 65,000 millones de soles en cuatro años, la inversión privada ha invertido y reinvertido más de 200,000 millones de soles. Ello ha permitido que el empleo crezca en más de 2 millones de puestos”. En el piso legal-regulatorio, indicaba que “Promovemos la inversión y el comercio, pero también debemos promover la regulación para impedir abusos y monopolios. […] La regulación es un objetivo esencial para que el crecimiento se armonice con el interés nacional”.

La comunidad internacional reconoce que los grandes progresos del Perú se deben a su modelo económico, cuyo origen se remonta a las reformas de los 90’. Perú tiene, por ahora, un primer piso bien cimentado.

Enlace relacionado:

https://www.congreso.gob.pe/participacion/museo/congreso/mensajes/mensaje-nacion-congreso-28-07-2010/

Juan Reyes La Rosa.
Administrador de empresas y Contador Público, con maestría de administración en la
UNMSM y diplomado internacional de Control de Gestión en la Universidad de Piura en
convenio con la Universidad de Chile. En el campo de la investigación ha dedicado sus
esfuerzos al estudio de las obras de Leonardo Da Vinci. Es el XIII campeón nacional de
ajedrez postal y en su reciente publicación, Reforma del Ajedrez y el Número de Oro,
demuestra el origen matemático del ajedrez.

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